martes, 4 de octubre de 2022

"Hits & Soul vol. 1", sampler Hispavox 1967

Aunque el blues y el jazz son géneros raciales (sobre todo el primero), con el tiempo fueron asimilados y desarrollados por todo tipo de músicos de cualquier color. Sin embargo el soul se mantuvo ajeno a la mixtura de razas durante mucho tiempo, lo cual en parte se debe a que su nacimiento está directamente relacionado con el mundo religioso: mientras los demás géneros son profanos, el soul es una evolución del góspel, es decir, el canto espiritual que entonan los afroamericanos en sus iglesias segregadas, especialmente en el sur de Estados Unidos. Es muy revelador que algunos de sus precursores, como Sam Cooke o James Brown, procedan de ese mundo, al igual que muchas otras figuras surgidas casi a continuación como Aretha Franklin (los tres eran además hijos de pastores de la iglesia). Por otra parte, todos estos músicos pasan luego por el tamiz del rhythm and blues en sus múltiples variantes: Cooke es el más alejado, ya que tras el góspel vivió una brillante época de crooner (era un admirador de Sinatra, por ejemplo) y solo en sus últimos años comenzó un giro hacia el nuevo estilo (murió en 1964); pero Brown hizo de todo, desde rock and roll hasta blues pasando por el jazz y las baladas, además de sus múltiples discos como organista (bastante competente, por cierto) y acabó creando el funk, mientras que Franklin ya en su primera época góspel estaba adquiriendo una notable habilidad al piano interpretando muchas piezas de tipo jazzístico. Por cierto, el término "soul" se le atribuye a Solomon Burke, un cantante que por su profunda fe tenía problemas de identificación con los géneros más mundanos, y eligió que su estilo fuese definido bajo ese término (tras ser aprobado por su comunidad) para evitar otros como r'n'b, precisamente. 

Esa mezcla de góspel (las voces) con r'n'b (los instrumentistas) es la que define al soul, un estilo en el que, casi como consecuencia, la mayoría de sus estrellas son cantantes (incluso Brown y Franklin destacaron claramente por esa cualidad). Por lo general, los instrumentistas suelen formar parte de una especie de "segunda clase", entre otras cosas porque no es el soul su única ocupación: es el caso del colectivo de músicos que apoyaba a las grandes figuras (Booker T. con sus MG's o los Bar-Kays, entre otros), o de solistas como Ray Charles o "King" Curtis, para quienes el soul fue algo temporal. Este género llega a su momento cumbre a mediados de los años 60, y dado que su origen está en el sur de Estados Unidos no es extraño que por entonces se utilizase con mucha frecuencia el término "Southern soul" (también llamado "deep soul") para definirlo. Y en consecuencia, tampoco sorprende que luego los mods británicos se sacasen de la manga una denominación como "Northern soul": querían dejar claro quiénes eran, pero también a quiénes adoraban. 

Resulta curioso que la mayor parte de los grandes protagonistas de este estilo (salvo los pioneros, precisamente) fuesen patrimonio de dos sellos que comenzaron a especializarse ya a principios de la década: Stax y, en menor medida, Volt. Ambos fueron luego distribuidos por Atlantic, que inmediatamente comenzó a publicar sus discos en Europa consiguiendo un enorme éxito. El soul fue uno de los estilos más populares en ambos continentes, e incluso en países como España se convirtió en la música de moda en las discotecas del segundo quinquenio sesentero, en parte porque aquí había mucha tradición de orquestas de metales (los saxos y las trompetas son un ingrediente clásico en el soul). En nuestro país hubo una época en la que cualquier aficionado medio conocía los cuatro o cinco nombres más populares antes que muchos otros supuestamente más famosos en el mundo del rock o el pop. Y por supuesto Hispavox, la distribuidora aquí de Atlantic, se puso las botas sacando recopilatorios cada poco tiempo: la afición fue tan grande que ya en 1967 comienza una serie de samplers con el título genérico de "Hits & soul", en la que casi todas las canciones pertenecen al catálogo Atlantic y que llegará hasta la decena (el último se publicará en 1975). 

El soul comienza a perder su protagonismo a finales de los 60, cuando algunos de sus músicos más notorios como James Brown o Joe Tex desarrollan el funk y otros se dedican a las piezas melódicas o al circuito de la nostalgia, por lo general en Europa más que Estados Unidos, donde nunca dejó de ser una minoría entre los consumidores blancos (como pasaba con el blues, sin ir más lejos). Pero como siempre, quedan los discos: hoy tenemos aquí el primero de aquella serie legendaria que se vendió en nuestro país como rosquillas, y en el que ya figuran algunos de los grandes clásicos. El sampler comienza con la voz sobrehumana de Wilson Pickett y su "Land of a thousand dances", una de las canciones señeras del género, seguido por Ben E. King, otro monstruo; está claro que Hispavox busca que el público asocie al soul con las grandes voces, ya que también incluye al inolvidable Otis Redding y a su protegido Arthur Conley. Pero también está representado el sector más pop del género con la presencia de Carla Thomas y su "B-A-B-Y", de la que han hecho versiones algunos blanquitos. El cruce genial entre góspel y r'n'b va a cargo de la majestuosa Aretha Franklin, un regalo para los oídos. Hay algunos buenos ejemplos de balada soul, tanto por un crossover como Joe Tex como por un especialista como Percy Sledge. Y el r'n'b más libre viene representado nada menos que por Solomon Burke o Don Covay, así que en este disco hay de todo. 

En resumen, que Hispavox se marcó un buen tanto. No sé si pasarán por aquí muchos aficionados al soul, pero creo que al menos este primer volumen debería ser de obligada escucha para todo aquel que se crea aficionado a la música popular. Hay que recordar que "soul" significa "alma". Y de eso va sobrado este género.

19 comentarios:

  1. https://mega.nz/file/mIlAQApR#69HLxVn1jPGBHtsNMPXvj_cCyCppNopGnsIU4TU-oBE

    ResponderEliminar
  2. Cierto, en este disco hay de todo. Esta colección la compró enterita mi hermano mayor, y era imprescindible en cualquier guateque de aquellos tiempos. Ahí descubrí esta maravillosa música, que nunca me ha defraudado. Sí señor, soul significa alma. Qué bueno es Don Covay, por nombrar alguno. Buena idea, Rick, como todas las tuyas.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El soul es uno de los alimentos básicos en la dieta de los de nuestra quinta (y otras dos o tres) por lo menos. Supongo que recordarás como yo que en las radios de la época estas canciones arrasaban lo mismo que en las discotecas: en el "fervor popular" había muy pocos músicos de otros estilos a la altura de estos monstruos. Lástima que esa fiebre durase solo cuatro o cinco años; era una época muy frondosa, y todo iba muy rápido.

      Saludos mil.

      Eliminar
  3. Soy muy aficionado al soul, por lo tanto me ha gustado mucho tu reseña sobre el movimiento que a mí parecer aún sigue vivo y coleando tanto en USA como en UK, como nos recuerda la figura mítica de Amy Winehouse y de otras artistas contemporáneas en los dos territorios.
    Has señalado acertadamente la contribución de Sam Cooke al nacimiento del género, pero yo pondría a la misma altura al mismo Ray Charles que fue el primero que en los 50 ya usaba la combinación cantante y coro sacada del go
    góspel.
    Recomiendo los libros en español de Luis Lapuente y el clásico de Patricia Godes para profundizar en el tema.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Efectivamente, el caso de Amy tiene más importancia de la que parece, porque ahí vemos el mejor ejemplo de cómo un estilo que en su tiempo estuvo reservado solamente a la raza negra trasciende fronteras.

      Ray Charles alcanza la "transversalidad" efectivamente a finales de los años 50; pero por entonces el soul como tal no existía aún: todo era r'n.b. Luego Atlantic rescata "What'd I say" y la mete en el pack soul, pero la mayor parte de aquella obra no llegó ya a este nuevo público.

      La verdad es que con mucha frecuencia el público góspel se aleja del soul por el asunto religioso, ya que lo asocian al r'n'b, y por eso vemos a Solomon Burke "haciendo filigranas" para evitar esa etiqueta. En fin, siempre que aparece la religión por medio hay algún problema.

      Eliminar
  4. ¡Joder con el sampler!
    Y es que yo soy de esos de. "a mi eso del soul no me va demasiado", pero es que escuchando todas estas perlas una detrás de otra, te sientes haciéndo el mas espantosos de los ridículos.
    En fín, n o tengo remedio y no aprenderá nunca.
    Yo mismo me doy una colleja, y además bien merecida.
    Saludos
    Jose

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, José.

      Seguro que como mínimo esta colección te habrá quitado años de encima: aunque luego cada aficionado se fue metiendo en otros mundos y olvidó el soul, durante nuestra adolescencia fue una de las bandas sonoras principales de nuestras vidas. Fue una pena que el estilo pasase de moda tan pronto y que nosotros nos volviésemos más "serios", pero hay pocos géneros con la vitalidad de este. Y como yo soy mod, sigo llevándolo en mi corazón.

      Saludos mil

      Eliminar
  5. A mi me pasa lo mismo que a Jose, que nunca he sido muy aficionado al soul, aunque también, como no, he mamado mucho de este género en las discotecas de mi juventud, es un sonido que nunca me ha emocionado. De todas formas, creo que vale la pena hacerle un hueco a este volumen tan bien seleccionado, y tenerlo a tiro por si acaso se presenta alguna ocasión especial en una fiesta revival.
    Saludos.
    Antoni.

    ResponderEliminar
  6. Hola, Antoni.

    Tú eres un poco más joven que nosotros, y seguramente el soul a los de tu edad ya los pilló un poco de refilón. Es verdad que en las discotecas duró un poco más, pero entre los 70 y los 80 ya se oía mucho más funky que soul. Y no es lo mismo, ni de lejos. En fin, lo que tú dices: para una fiesta revival una selección de este tipo no tiene precio.

    Saludos mil

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Exacto, tienes razón y lo que yo escuché hasta la saciedad y el aburrimiento ya era funky. Prefiero el soul.

      Eliminar
    2. El soul volvió con Amy Winehouse, pero por desgracia no duró mucho. Ahora lleva unos años en los que se oye mucho a Marc Broussard, aunque a mí me suena un poco descafeinado.

      Eliminar
  7. Yo si que soy un gran aficionado al soul y tengo ya todas estas maravillas.
    Esta serie de Hispavox se parece mucho a las que se hicieron en Francia y que se llamaban "Formidable R&B" (12 LP), "Remarquable R&B" (3 LP), "Terrible R&B" (4 LP) o "Incroyable R&B" (2 LP). Las tengo todas, claro!
    Me ha gustado la presentacion pero me parece un poco reductor de hablar de la soul principalmente como de una musica de baile.
    Gente como Otis Redding, Wilson Pickett, Solomon Burke, Aretha franklin o Don Covay quedaran en el panteon de la musica mundial mas ue cualquier grupo de garage.
    Un amical salut.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No era mi intención reducir el soul a un estilo bailable. Es posible que haya dado esa impresión por citar a las discotecas, pero es evidente que una gran parte de la producción soul es para escuchar tranquilamente, disfrutando de las voces y una ejecución que por lo general es impecable al mismo tiempo que muy pasional. El soul da para todo.

      Saludos mil.

      Eliminar
  8. Tengo 69 tacos y recuerdo perfectamente esta colección y nunca faltaba en los guateques. Lo curioso son los títulos unos traducidos y otros en ingles. Me sigue gustando la música soul y sigue vigente solo hay que escuchar Marc Broussard o mi ultimo descubrimiento Dylan Tipplet.
    Salud

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Mariano. Dejé aquí un comentario hace ya unos días, pero parece haberse esfumado en alguna nueva tropelía de Blogger. Por si no llegaste a leerlo, más o menos te decía que, al hilo de mi contestación a Racati, hay que reconocer que el soul era mucho más amplio que un simple género de baile, porque al lado de un Wilson Pickett tenías a Aretha Franklin o Ray Charles. O sea, que había de todo.

      Sobre los nuevos valore, tengo que reconocer que no los sigo mucho aunque sí conozco a Broussard (un poco ligero de más, tal vez) y en cuanto a Triplett aún no está muy claro por dónde va a ir, ya que de momento parace más inclinado hacia el blues.

      Eliminar
  9. Pues si, el soul formó parte de mi mejor educación musical, mejor y primeriza porque recuerdo, aprovechando uno de tus apuntes, aquellos "40 Principales" de los últimos 60 radiaban a destajo las mejores canciones de las grandes estrellas de este estilo. Inolvidables todos ellos, Redding, Franklin, Cooke, Pickett, Conley. Sigo escuchando a estos autores (y a otros tantos que dieron vida a este maravilloso estilo) con sumo agrado a día de hoy.
    Desde hace ya algunos años existe una revitalización del soul, sobre todo en las Islas. Habéis mencionado a Amy. Otros artistas como Danny & The Champions of the World o James Hunter (los que primero me vienen a la cabeza...) también brillan. En USA el sello Daptone cuenta con grandes artistas (Sharon Jones, Charles Bradley, Lee Fields...). El new-soul sigue la senda de los grandes monstruos de entonces.
    Saludos,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si está claro que los de nuestra quinta pasamos todos por el tamiz soulero, porque entre las radios y las discotecas era casi imposible no darse por enterado. Bendita época.

      Aunque por lo general los músicos que citas pertenecen en esencia y en su mayoría al rhythm and blues, que es un concepto más amplio, sí que es verdad que un Hunter por ejemplo sigue la línea tradicional del soul con bastante fidelidad. Hoy en día es difícil que puedan aspirar a una distribución masiva, pero tienen mucho seguidores. Las buenas costumbres nunca se pierden.

      Saludos mil.

      Eliminar