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domingo, 3 de diciembre de 2023

25 TOP SPANISH YEYE GIRLS (25/25): CONCHITA VELASCO

Conchita Velasco murió ayer, 2 de diciembre de 2023. Nacida en Valladolid el 29 de noviembre de 1939, escribir sobre su biografía es una tarea imposible. Ha acompañado a un par de generaciones a través de sus múltiples facetas como artista: Televisión, teatro, cine...

Pero lo que aquí interesa es que fue el icono por excelencia de las chicas yeyé. Su canción "Chica ye-ye" aún está metida en el ADN de todos los españoles desde mediados de los años 60. Pocos fenómenos musicales han llegado tan lejos con una canción. Desde luego, la casualidad ha querido que su fallecimiento coincidiera con quien ya ténía pensado acabar esta serie.

Os dejo con cuatro de sus Ep's.

domingo, 26 de noviembre de 2023

25 TOP SPANISH YEYE GIRLS (24/25): LICIA

Licia había estudiado en el colegio Santa Inés, donde se bautizó en el mundo canoro tomando parte del coro colegial. Su voz y su físico le animaron a presentarse al concurso “Nuevas voces” de Radio Juventud, donde destacó notablemente con su voz dulce pero enérgica. Pero el verdadero trampolín de su carrera fue un programa televisivo muy popular en la España de los sesenta, “Salto a la fama”. La zaragozana ganó la edición del 64 y a raíz de ello, viviendo ya en Barcelona, fichó por Vergara y comenzó a editar discos: un total de cuatro epés y cinco singles, que, entre el 65 y el 68, la colocaron en primer plano de la actualidad musical, formando parte enseguida del batallón de chicas “con el pelo alborotado y las medias de color”, las ye-yés nacionales: Ivana, Betina, Silvana Velasco, Adriángela, Rosalía, Marta Baizán, Lita Torelló… y, cómo no, Karina. Una nueva clase de chicas cantantes y de modelo de mujer que serían el primer estigma de la emancipación de sexos en la azulada España de los pololos y la Sección Femenina. Y es que Licia era el arquetipo de chica ye-yé a la francesa: rubita, guapa, juvenil, desenfadada, muy a la moda en la vestimenta y con canciones por lo general rítmicas y optimistas. Una de esas chicas soñadas por cualquier joven y a la que le costó muy poco entrar en el gran círculo del pop español, codeándose con los grupos más populares del momento: Brincos, Bravos… De hecho, tomó parte en uno de los acontecimientos musicales más importantes de los sesenta, el Festival de Conjuntos celebrado en la primavera del 66 en el palacio de Deportes de Barcelona, con un llenazo impresionante, según las crónicas de la época, y en el que participaron Lone Star, El Dúo Dinámico, Los Salvajes, Los Brincos, Los Bravos y Los Sirex, entre otros. “El folclore americano”, canción que incluyó en su tercer EP, fue uno de sus números fuertes. En realidad, Licia fue una excelente adaptadora, como lo eran todas las chicas de su hornada, que nunca componían y que sólo cantaban aquello que les imponía la discográfica de turno. En su primer EP, del 65, cantó con brío y simpatía temas franceses, italianos y americanos: “Boys Cry”, Vulcano”, “Riampiangerai” y “Un ami ça n’a pas de prix”. En el segundo, también del 65, como tantas y tantas veces hicieron los grupos y solistas de los sesenta, Licia abordó a los Beatles con “Help”, añadiéndole los productores unos curiosos coros doo wop. Su último epé, del 67, incluyó otro hit de la época, “Cuando digo que te amo”. A partir de entonces, a través de los cinco singles posteriores, fue evolucionando desde las cándidas canciones comercialoides, y ya distantes de su apostura ye-yé -caso de “Siete maravillas”, casi un spot publicitario de la isla de Mallorca-, o la apología del incipiente turismo familiar con “La familia”¬, a las canciones italianas y al pop americano, haciendo versiones de “Cinderella Rockefella”, “Una testa dura”, “Sunshine Boy”… mientras sus vestimentas y las portadas de sus discos iban mostrando una clara estética hippy. No por casualidad, la última canción que cerró su discografía, en el 68, llevó por título “Porque eres beat”. El pop español estaba entrando en el llamado “sonido underground” y ella desaparecía de la escena musical, tras casarse con un famoso locutor barcelonés, Joan Castelló Rovira. 
Texto tomado del libro de Matías Uribe: Polvo, niebla, viento y rock (Ibercaja, 2003), que podéis descargar aquí.

domingo, 19 de noviembre de 2023

25 TOP SPANISH YEYE GIRLS (23/25): GEMA

La ye yé rara 

Perteneciente a la segunda oleada ye-yé, Gema es un caso atípico dentro de su generación. Basta un rápido vistazo a las escasas fotografías que nos han llegado de ella para comprobar que nada tiene que ver con los pelos cardados, las niñas monas, el maquillaje, las formas femeninas, los vestiditos y las minifaldas. Con el pelo cortado a lo garçon, la cara despejada, una figura longilínea, un rostro escasamente agraciado y ropa abrochada hasta el cuello desmiente todo tópico estilístico. Si a eso sumamos una voz grave, entenderemos que fuese en su momento mirada de reojo y en ocasiones confundida con un chico. Ella no ocultaba estas características, diciendo que se sentía incómoda con los vestidos en una entrevista concedida a la revista Fans. En lo que sí coincide con sus contemporáneas es en el asunto del nombre, ya que, como casi todas, lo primero que hizo fue cambiárselo. María Dolores Ruiz había nacido en Madrid, en 1945 y pronto se aficionó a cantar. Sus primeras actuaciones fueron en la rondalla del Centro Canario. Le costó no poco interesar a alguien, pues su voz tenía una calidad indudable, pero también poseía un timbre que no se ajustaba a lo demandado en ese momento. Finalmente Hispavox le brindará la oportunidad de grabar su primer EP. “Ahora No / Tengo un Mal por Ti / Mr.Kiss Kiss Bang Bang / Le Pido al Mar” (Hispavox, 1966) pasó del todo inadvertido. En esa grabación estuvo acompañada por unos chicos argentinos que llevaban algún tiempo por aquí. Se llamaban Los Waldos y estaban liderados por un tal Waldo de los Ríos. Ese mismo año marcha al Festival de Mallorca para defender una canción de César Nuño de la Rosa titulada: “Cuando termine el verano”. Aquella balada y su interpretación gustaron mucho alcanzando uno de los primeros puestos. Ese tema dio pie a su segundo EP: “Cuando Termina el Verano / ¡Llama! / Quiero Estar Contigo / A tu Lado Lograré” (Hispavox, 1966). Ser finalista en un festival que se retransmitía en directo por TVE era una garantía y ese disco funcionó bastante bien y entró en las listas de ventas de la época. Aprovechando el tirón del disco anterior, a finales de 1966 sacó otro. Esta vez un single: “Yo no Sé / Aún Sigo Queriéndote” (Hispavox, 1966). Dos temas románticos cantados con voz profunda y arreglados por Manuel Alejandro, que no revalidaron el relativo éxito anterior. Y ahí se acabó la carrera discográfica de Gema…o casi. Algunos años más tarde, va a reaparecer en el desconocido sello Novac, del que no hemos encontrado ninguna referencia. Allí editaría: “Abrázame / ¿Qué Quieres Tú?” (Novac, 1973). Dos temas firmados por un tal Alcy Agüero que poco o nada tienen que ver con su pasado ye yé. Gema es ciertamente un enigma en sí misma. Su aspecto al margen de modas, su voz grave, su carrera errática y la falta de datos sobre ella hacen que la consideremos la ye-yé más extraña de cuantas hemos escuchado. Su estilo melódico y académico de buena afinación y sin ningún tipo de frivolidades la convierten en un rara avis dentro de la música española de los 60 (La Fonoteca).

Os dejo con su discografía completa. Buen domingo.

domingo, 5 de noviembre de 2023

25 TOP SPANISH YEYE GIRLS (22/25): YOLANDA

La voz que acaricia.

En 1966, en Barcelona, echa a andar el sello Victoria. En ese arranque su escudería cuenta con dos conjuntos, un coplero y una chica ye-yé. Un presupuesto modestísimo, muchas ganas y en los boxes, el director musical Vicente Sabater. Esa chica ye-yé a la que antes aludíamos se hace llamar Yolanda, un nombre entonces considerado exótico; sin embargo, su documento nacional de identidad dice que se trata de Mercedes Peñalver Guzmán, nacida en Jaén. Mercedes siguió a sus hermanos y a prinicpios de los años 60 se afinca en Barcelona. Allí, Mercedes se introduce, gracias a su buena voz y a su palmito, en los ambientes musicales juveniles, actuando siempre que puede en festivales y programas radiofónicos cara al público. Sabater se fija en ella para el nuevo sello donde en primera instancia publicará “La Catedral de Winchester / Ahora o Jamás / La Salud / Dame Pan” (Victoria, 1966). En la contraportada del disco se da pábulo internacional al asunto afirmando que estas piezas son hits en Inglaterra, Italia, Francia y España respectivamente. Se trata de un buen EP con el que Yolanda demuestra tener una de las mejores voces del ye-yé español y con unas orquestaciones por encima de la media. La cantante logra ser a principios de 1967 la primera del nuevo sello en aparecer en un programa musical televisivo, concretamente en Telerritmo. Los dos temas que más se escuchan son el cover español de “La catedral de Winchester” de los británicos New Vaudeville Band y la dicharachera “Dame pan”, que sería su canción más conocida. No obstante, la canción más interesante es “La salud”, una composición del imprevisible Serge Gainsbourg. Ya en ese primer microsurco la apodan como “La Voz que Acaricia”, denominación que aparecerá de nuevo en su segundo EP, “Yo no Vivo sin Tu Amor / En Mí Podrás Confiar / Dame Pan / Tú, Yo y una Flor” (Victoria, 1967). Su segundo disco tendrá ya peor salida comercial que el primero, siempre dentro de circuitos secundarios de promoción y distribución. Su pista principal viene ocupada por la versión española de “I couldn’t live without your love”, popularizado el año anterior en Inglaterra por Petula Clark. Harta de festivales y presentaciones abandona el sello Victoria en 1968 dejando tras de sí dos interesantes discos. Conoció a un joven catalán cuya familia vivía en Venezuela y que regresó para cumplir con el servicio militar so pena de ser declarado prófugo. Se enamoraron y acabaron casándose. Siguió actuando poco tiempo más por la zona de Barcelona. A partir de marzo de 1969 marchó a vivir a Venezuela. Antes de marcharse aún dejaría grabado un tercer disco que sería editado al año siguiente gracias a la financiación de su propio hermano y que careció de toda propaganda. El sencillo “El Día más Feliz / Me Gusta el Otoño” (1970) aparecería bajo el nombre de Yolanda Youthful y pondría punto final a la carrera de esta cantante en España si bien aparecería varias veces en la televisión venezolana en el show del famoso presentador Remy Ottolina y en otros eventos musicales. Aquí, nos quedan de ella dos EP sorprendentemente bien interpretados que nos hace reflexionar sobre las grandes dificultades de destacar a partir de un sello pequeño. Una vez más se demuestra aquello de que quien no tiene padrinos, no se bautiza (La Fonoteca).

domingo, 15 de octubre de 2023

25 TOP SPANISH YEYE GIRLS (21/25): IVANA

La walkiria yeyé 

Malagueña de aspecto nórdico, Ivana representa como ninguna otra chica yeyé el ideal de mujer independiente, capaz de tomar sus propias decisiones y contraria a toda manipulación machista o religiosa. Su melena rubia, su cuerpo estilizado y sus piernas interminables le conferían un atractivo agresivo que casaba mal con el ideal de dócil chica casadera que imperaba en aquellos años 60. Eso supuso un cierto freno a una carrera que pasó por diversas fases y abandonaría justo en el momento de mayor éxito mediático. En la trayectoria de Ivana pueden distinguirse tres periodos. En el primero nos encontramos a la típica chica yeyé de provincias que tras su peregrinaje por diversas emisoras y salas de su ciudad natal es fichada por un sello discográfico para grabar su primer disco: “Qué Bueno, Qué Bueno!” (Columbia, 1964). La canción de marras había sido la representante eurovisiva española aquel año en la voz de la racial Conchita Bautista, conociendo su versión más vendida y mejor valorada en las voces y guitarras de Los Sirex. En una segunda fase, la cantante con veinte años recién cumplidos va a marchar a Madrid. Allí grabará canciones melódicas con ropajes orquestales y explotará su fotogenia y palmito en reportajes fotográficos y portadas de discos. Precisamente en su segundo disco: “Perdónale / Corazón Loco” (Columbia, 1966) la cantante va a aparecer en la portada en bikini sobre la nieve, cual walkiria hispánica. Ninguna cantante española se había atrevido a aparecer tan corta de ropa en una carátula. Por otra parte, el bikini era todavía un símbolo de desinhibición y de protesta contra el recato y la hipocresía impuestos a la mujer española por treinta años de nacional-catolicismo. En una tercera fase, la más conocida, Ivana va a ser lanzada como futura estrella cinematográfica. La película en cuestión va a ser una de las mejores muestras del pop español en la gran pantalla. Ivana va a ser la protagonista femenina de: “A 45 Revoluciones por Minuto” (Pedro Lazaga, 1968), en la que también intervienen Juan Pardo, Fórmula V y Los Ángeles. En esa cinta, va a cantar dos canciones: “No me lo Puedo Creer / Pasa sin Llamar” (Columbia, 1969), que darán forma a su single más vendido. Inesperadamente, cuando Ivana parecía tener todas las papeletas para convertirse en la sex symbol de la joven música española, la cantante decide retirarse para volver a ser simplemente María Rosario Díaz. Tras terminar sus estudios y vivir durante varios años en el extranjero, se dedicó al periodismo, ocupando corresponsalías en América y viviendo la mayor parte del tiempo fuera de España. Cantantes y actrices como Ivana y su impactante imagen hicieron más por la modernización de la mentalidades españolas que todos los panfletos feministas, constituyendo una auténtica revolución escondida, que entre 1965 y 1975 transformó el país y preparó una transición, que se hizo realidad sobre todo porque desde años antes los jóvenes habíamos modificado sustancialmente nuestros valores y hábitos sociales.

domingo, 24 de septiembre de 2023

25 TOP SPANISH YEYE GIRLS (20/25): ANA KIRO

La carrera musical de Ana Kiro, con una discografía infinita, se inicia en Barcelona, dentro de la emigración gallega. Casada desde muy joven, también muy joven se separa y tiene que sacar adelante la economía familiar y a su hija. Prueba suerte en el mundo de la canción, que hasta aquel momento fue solo una afición, y cosecha un moderado éxito hasta que ficha por la discográfica Belter. Hace entonces hace giras con cantantes de música ligera como José Guardiola, participa en distintos concursos de la canción y, luego, trabaja como vocalista en un programa de Televisión Española, Galas del sábado, presentado por Joaquín Prat y Laura Valenzuela. Ana Kiro posee una de las más amplias carreras discográficas de Galicia, y actualmente ha alcanzado la cifra de 32 discos de larga duración editados, en donde siempre se ha nutrido de canciones populares del país y de las composiciones de diversos autores gallegos. Ana Kiro ha labrado su éxito a base de ofrecer cientos de conciertos a lo largo de su dilatada trayectoria profesional. Hasta 1999, año en que dejó de ofrecer actuaciones en directo debido a problemas de estrés, esta cantante ofrecía una media de cien conciertos al año, lo que convirtieron a Ana Kiro en una clásica de las romerías y las fiestas de todo el país. La música de Ana Kiro está indisolublemente unida a las fiestas populares de Galicia. Todos los que acudieron alguna vez a una romería o a una verbena habrán escuchado la voz de esta artista, que ha ofrecido centenares de conciertos a lo largo de su dilatada trayectoria. En 1969, estuvo a punto de ser la primera gallega en representar a TVE en Eurovisión al disputarse con Salomé quien interpretaría 'Vivo cantando' en el festival que se celebró en Madrid.​ A comienzos de los setenta hace sus primeros viajes a Galicia y conoce al compositor Manuel Muñiz. Este adapta un tema popular y se lo cede a Ana Kiro para que lo intérprete. Será el Galicia, terra meiga, de 1973, que tiene que grabar en el sello Olimpo, dedicado a la música folclórica, por estar en gallego. De ese tema vende más de 100.000 copias y permanece durante tres meses en las listas de ventas por delante de superventas de los setenta como Julio Iglesias.​ A partir de ese tema continuó las colaboraciones con Muñiz, y también con Xosé Luís Blanco Campaña como intérprete y compositor. Galicia le abre a Ana Kiro las puertas de la emigración, y comienza a viajar a Suiza, a Alemania, a Francia, y a partir de 1976, a América. A uno de los conciertos que dio en este continente asistieron 24.000 espectadores, rompiendo el récord de asistencia que de aquella tenía Manolo Escobar. En 1998 se retira del mundo de la canción, aunque anteriormente (1995) le hacen un homenaje en La Coruña que se retransmite por la Televisión de Galicia y que consigue una gran audiencia. A partir de ese momento comienza su relación con la televisión, que empieza con el talk-show Toda unha vida y continúa con Tardes con Ana. Posteriormente participa como actriz protagonista en la serie A miña sogra e mais eu. Debido a su fallecimiento, la TVG decidió dedicarle un especial en el mítico programa gallego Luar de ese viernes, alcanzando una gran audiencia de 221.000 espectadores y un 24,3% de share.3 Al día siguiente, el viernes 25 de septiembre de 2010, la TVG decidió rendirle un homenaje con un programa dedicado a ella, Ana Kiro: Toda una vida, con el que volvió a conseguir gran audiencia, al convencer a 237.000 espectadores y un 24,1% de share.
Ana Kiro, cuyo nombre real era María Dolores Casanova González, nació en 1942 en Castañeda (Arzúa). Hija de guardia civil, cuando tenía 19 meses la familia se trasladó a Pineda de Mar, en la Costa Brava, y después de un paréntesis en Cedeira, a una casa cuartel en pleno Paralelo de Barcelona. Allí, mientras trabajaba en una hilatura, comenzó a abrirse camino en la radio, hasta que la escuchó su padre y le prohibió seguir en la farándula. Tuvo que casarse, a los 19 años, para reemprender su carrera musical, que no abandonó ni cuando, otra vez a pesar de la familia y de los tiempos, a los 23 años se separó de su marido.​ Estaba casada con Carlos Rivero y tiene una hija. En 2006 le detectaron un cáncer de ovarios, del que fue intervenida quirúrgicamente. En 2007, en el programa Volver ao rego, de Xosé Luís Barreiro Rivas, hace su reaparición como invitada. Falleció el 24 de septiembre de 2010 a consecuencia del cáncer. Su cadáver fue velado en el auditorio Gabriel García Márquez, de esta localidad de Oleiros, y, posteriormente salió hacia la iglesia parroquial, donde se celebró el funeral. Luego recibió cristiana sepultura en el cementerio de Serantes, Mera, al lado de la tumba de su padre, Guardia Civil, al que estuvo muy unida (Wikipedia)

sábado, 16 de septiembre de 2023

25 TOP SPANISH YEYE GIRLS (19/25): NENÉ

No quisiera dejar atrás en esta serie a unas chicas yeyé que, si bien gabaron poco en comparación con otras más afamadas, su voz y su estilo merecían una posición más alta. Fue el caso de Nené, una bella cantante de la que no sabemos nada. Sólo que grabó cuatro Ep's, tres de los cuáles os subo hoy, dejando atrás un cuarto que es de villancicos. En apenas dos años (1964-1965), una carrera fulgurante a manos nada menos que de Columbia. Lo mismo les pasó a otras muchas, muy buenas, como Chiquita, Fina Galicia, Gema, Kinita, Yolanda, Aitana, Amparo, Ana Kiro, Fanny, Laura, Raquel, Franciska, Isabel María, Mirla, Mara Lasso, Adiángela, Cecilia, María del Valle, Mary Nieves, Marina, Encarnita Ortiz, Renata, Licia, Yoli, Mariló, Albertina Cortes, Elvira o Marta Baizán.

sábado, 9 de septiembre de 2023

25 TOP SPANISH YEYE GIRLS (18/25): MARÍA DOLORES

El discreto encanto del ye yé francés La historia de la música es caprichosa. Realza determinados nombres que en su momento pasaron casi inadvertidos con escasas grabaciones y oscurece hasta el más intenso negro otros que en su momento gozaron de cierta popularidad y dejaron un legado amplio. A este segundo grupo pertenece María Dolores. A pesar de poseer su discografía completa, la única mención biográfica la encontramos en el número 10 de la revista Fonorama, publicado en diciembre de 1964. Allí nos enteramos que es andaluza, que reside habitualmente en Barcelona, que ha vivido anteriormente en Paris, donde tiene familia, y que es inminente la aparición de su primer EP en el que cantará en español y francés, si bien se considera española hasta la médula. ¡Faltaría más! Rehaciendo su historia hay que mencionar que en el momento de la anterior publicación acababa de fichar para Vergara, un sello catalán que poseía una serie B en la que finalmente editaría María Dolores. Ese primer disco fue “Venecia sin Ti / Donna, Donna / Plus Je T’entends / Baila la Yenka” (Marbella, 1965). Es decir, dos canciones muy exigentes de Charles Aznavour y Alain Barriere, la primera versión española de una desconocidísima entonces Joan Baez y el chafarrinón del baile de moda. Pronto aparecería su segundo EP encabezado por una deliciosa versión de “Forget domani”, compuesta por el autor cinematográfico Riz Ortolani para la superproducción europea “The Yellow Rolls Royce” (1964) de Anthony Asquith. A pesar de que su carrera no arranca del todo, las producciones son bastante cuidadas y las ventas justifican su contrato. El tercer EP es grabado en los estudios parisinos Tele Record a las órdenes de Guy Bertret, que había trabajado para Dalida, Johnny Halliday y otros astros galos. El sonido es muy distinto a sus anteriores EP, pero “Un Hombre Llegó” (Marbella, 1965) no obtuvo ninguna repercusión. En sus discos, las letras españolas de éxitos foráneos estaban escritas por la propia María Dolores que era bastante más que una ye yé al uso. Vergara le da puerta y prefiere apostar por otros talentos ye yé; particularmente, sus apuestas principales en este sector, que eran Lita Torelló y Luisita Tenor. Hasta entonces su carrera había sido más o menos cuidada, pero al caer en un nuevo sello la decoración va a cambiar. María Dolores seguirá haciendo grabaciones con mucha prisa y pocos medios. Aún dejará las gotas de calidad de sus versiones de canciones francesas de Cristophe y Michel Polnareff. Sin embargo, va a convertirse en una especie de chica para todo que incluirá en sus discos cumbias, pasodobles y cualquier cosa que estuviese más o menos de moda. Así aparece “Dio Come Ti Amo / Que Se Mueran las Feas / Aline / Miguel, no Llegues Tarde” (Ekipo, 1966). Una mezcla de baladas de San Remo, versiones femeninas de Los Sirex, etc. Todavía aparecerá un último EP a finales de ese mismo año: “La Muñeca que Hace No / Belén, Belén / Aún Sigo Queriéndote / Cara Bonita” (Ekipo, 1966). Un disco pródigo en pachanga verbenera en un sello de poca proyección fuera de Cataluña. Será su último extended play y suponemos que poco más dilatará una carrera intensa en grabaciones, pero efímera en el tiempo. María Dolores demuestra tener una voz de timbre agradable, escasa extensión y vocalización exagerada que en ocasiones se convierte en redicha. Más apta para la canción melódica y los tiempos medios que para las piezas rítmicas. En su producción para Marbella demuestra claras influencias de los cantantes contemporáneos franceses y, en general, una elegancia interpretativa a tener en cuenta. En Ekipo evoluciona forzadamente hacia temas algo más movidos, rozando en ocasiones la vulgaridad. En 1968 lideraría un grupo denominado María Dolores y Sus Flamencos con los que ese año y el siguiente grabaría algún disco para la casa Belter. Una de esas cantantes que merece la pena exhumar del panteón del olvido y que hasta hoy nunca fue revisada.

domingo, 3 de septiembre de 2023

25 TOP SPANISH YEYE GIRLS (17/25): CECILIA

La cantante y compositora Lourdes Cecilia Aramburu Eizaguirre (1947, San Sebastián / Donostia), que no debe confundirse con la otra Cecilia posterior, empezó trabajando con la filial de Philips Fonogram, S.A. en 1963, grabando con Los Sonor como acompañantes dos EPs. Grabó doce discos entre 1963 y 1967, una corta carrera de tan sólo cuatro años que no le impide estar aquí, entre las mejores. También presentó el programa musical de televisión "Escala en Hi-Fi" durante doce ocasiones.

domingo, 27 de agosto de 2023

25 TOP SPANISH YEYE GIRLS (16/25): MARTA BAIZÁN

Tetuán es un enclave geográfico que limita al norte con la ciudad de Ceuta. Durante la primera mitad del siglo XX fue un protectorado español. Allí vino a nacer Marta Baizán. Tetuán pasó a ser territorio marroquí en 1956 y buena parte de los españoles que lo habitaban, en su mayoría militares y funcionarios, pasaron a vivir a la vecina Ceuta. Allí, en su radio local daría los primeros pasos la niña Marta. De hecho, en algunas reseñas figura Ceuta como su lugar de nacimiento. A principios de los años 60, la familia Baizán se establece en Madrid. Uno de los motivos de este cambio de residencia son los estudios universitarios de Luis Enrique, hermano mayor de Marta, que compartía con ella su afición por la música moderna. En 1962, Luis Enrique va a entrar como batería en el grupo Los Flaps, formado por estudiantes de Ingeniería Aeronáutica (posteriormente formaría parte de Los Pasos). Esta circunstancia va a permitir a Marta introducirse en el mundillo musical madrileño y su fotogenia no pasa desapercibida a los productores cinematográficos. En el año 1964, con tan solo dieciséis primaveras, Marta va a grabar su primer disco: “Hoy He sabido / Sé de un Lugar / No lo Puedo Explicar / Pobre Soñador” (Columbia, 1964) , va a protagonizar su primera película: “Tres Gorriones y Pico” (Antonio del Amo, 1964) y va a participar en el Festival de la Canción de Aranda de Duero con la canción “No lo puedo explicar”. Su simpatía adolescente, sus buenas dotes para los bailes más modernos, su manera de vestir, las buenas críticas que reciben sus trabajos la convierten de la noche a la mañana en arquetipo de la chica ye yé levemente transgresora de costumbres y siempre desenfadada. Su foto aparece en la portada de la revista Fonorama aún antes de publicar su primer disco, merced a su triunfo en el certamen de nuevos valores organizado por esta revista. Pronto se verá en programas musicales de televisión. Además, a diferencia de otras compañeras, Marta no se limita a hacer covers castellanos de canciones extranjeras, sino que también compone algunas de las canciones de su repertorio y de sus discos. Al año siguiente grabará un nuevo EP: “Seré Como Quieras Tú / Mi Buen Amigo / Yo te Recuerdo / Mi Chico eres Tú” (Columbia, 1965). Su popularidad va en aumento y ese año inicia la emisión de su propio programa radiofónico de amplia temática juvenil, llamado “La Hora de Marta”. También grabará una inefable versión del famoso cuento, reconvertido en “Caperucita ye yé” en el que Marta hará de Caperucita y Miguel Ríos del Lobo Feroz. En esos años su grupo de acompañamiento en sus actuaciones en directo fueron Los Polaris. El cine la reclama y se convierte en una de las actrices secundarias más requeridas de nuestro cine con filmes como “La Familia y Uno Más” (Fernando Palacios, 1965), “Nuevo en Esta Plaza” (Pedro Lazaga, 1966) y alcanza su mayor fama en la comedia juvenil “Los Chicos del Preu” (Pedro Lazaga, 1967) en un elenco en el que también figuran Karina y Camilo Sesto. Cambia de sello discográfico e intenta dar a su carrera un nuevo sesgo. Publica “Te Veré en Septiembre / Cuando Vuelva Abril / Ven con Nosotros / Tú ya no Existes para Mí” (Sonoplay, 1966). Marta Baizán siempre fue más popular que vendedora, o dicho de otra forma, su cara fue mucho más conocida que sus canciones. A partir de ahí su carrera va a diluirse un tanto y seguirá apareciendo en algunas películas de Pedro Lazaga. Libros tan prestigiosos como la “Guía del Pop Español de los 60 y 70” (Font, Vico y Pardo, 2006) dan en este momento finalizada su carrera discográfica; sin embargo, Marta Baizán grabará nuevos temas para intentar un regreso en 1969, participando en el Festival de Benidorm con poco éxito, adonde volverá en 1971 cantando “Con esta canción”, que conseguirá uno de los premios menores del festival. De sus escasas grabaciones en aquella época, la más conocida, mejor diríamos la menos desconocida, es el single: “My Sweet Lord / San Bernardino” (Marfer, 1970). En el cine, rodaría a principios de los 70 dos películas que gozaron de gran fama en aquel momento: “Hay que Educar a Papá” (Pedro Lazaga, 1971) y “Experiencia Prematrimonial” (Pedro Masó, 1972). A partir de este último año su carrera simplemente desaparece sin dejar rastro para convertirse pronto en una olvidada artista, a pesar del gran momento vivido a mediados de los 60 cuando fue considerada una de las grandes esperanzas de la música española y un auténtico ídolo juvenil imitada por todas las jovencitas. Su discografía nunca ha sido reeditada y es una de las más raras y olvidadas del pop sesentero español.(La Fonoteca)

domingo, 20 de agosto de 2023

25 TOP SPANISH YEYE GIRLS (15/25): LI MORANTE

La primera chica yeyé. 

En la primera mitad de los 60 las chicas ye yé se adueñaron de Europa. En Francia, Silvie Vartan y Sheila; en Gran Bretaña, Kathy Kirby y Cilla Black; en Italia, Rita Pavone y Gigliola Cinquetti; y en España… la tira. Las chicas yeyé eran pieza ineludible en los festivales de la canción y presencia continua en televisión. Chicas casi adolescentes, atractivas, con buena voz y fotogenia que pugnaban por destacar en las revistas para jóvenes y en las emisoras, poniéndose nombres artísticos atrabiliarios que buscaban quedarse en la memoria de los oyentes a las primeras de cambio. Una de las yeyé pioneras fue la granadina María Dolores Morante, compañera de estudios en la Escuela de Canto del maestro Vico de su ilustre paisana Gelu.

Li Morante inició su carrera con dieciséis años en su Granada natal gracias a Mercedes Domenech, que desde Radio Granada promocionaba a todos los incipientes valores de esta ciudad con primeras actuaciones y concursos en directo. Su belleza, a medio camino entre buena chica y pícara, un cierto aspecto de estrella americana y una voz potente -en ocasiones excesivamente potente- hicieron que Philips le propusiera grabar su primer disco en 1962, que tuvo escasa repercusión. Mejor acogida ese mismo año tuvo su segundo redondo, especialmente su canción “Tafetán”, que sonó mucho por las emisoras de la época y constituyó un éxito menor.

Su llamativo aspecto y su desenvoltura hacen que el cine llame a su puerta y firma un contrato con el poderoso productor Cesáreo González para hacer cuatro películas. En la primera ya participa como protagonista junto a Lina Morgan: “Objetivo las Estrellas” (Ramón Fernández, 1963). En el mismo año graba su canción más recordada en “Guateque” (Philips, 1963), un auténtico retrato de los guateques del momento llena de gracia y entusiasmo juvenil.

Actúa en el Pasapoga madrileño durante varias semanas con notable aceptación. También pasea aquel verano por los principales festivales veraniegos y realiza numerosas galas. Pero Li, o mejor Dolores, no se encuentra a gusto y no es demasiado feliz con su vida, a pesar de que su nombre comienza a ser conocido a nivel nacional. Sus fuertes convicciones religiosas no hacen buenas migas con la vida de la farándula yeyé.

En 1964 hace una pequeña gira por América y graba su quinto EP con el superhit de San Remo y Eurovisión: “No Tengo Edad para Amarte” (Philips, 1964) en la pista principal. Pero finalmente decide que lo suyo no es la música y de la noche a la mañana pone punto final a su carrera artística. Su padre debe indemnizar por incumplimiento de contrato a la productora cinematográfica, pues al tratarse de una menor de edad, es él quien ha firmado los contratos (entonces la mayoría de edad se cifraba en 21 años). Li Morante decide echar el cierre justo en su mejor momento y en el año en que las chicas ye yé barrían en las listas de discos.

Dolores Morante siguió viviendo en su Granada natal, se casó, fundó una familia y encauzó sus creencias religiosas como profesora y miembro del Opus Dei, del que se convirtió en una de sus más activas propagandistas en Andalucía. Hoy sus discos son auténticos tesoros de coleccionistas y muchos programas especializados en música de los 60 siguen pinchando sus viejas canciones, con interpretaciones de voz potente, timbre agradable y chispeante fulgor juvenil en cada palabra. (La Fonoteca)

Os dejo con su discografía completa. Buen Domingo.

 

domingo, 6 de agosto de 2023

25 TOP SPANISH YEYE GIRLS (14/25): KINITA

Un halo de misterio envuelve a esta cantante que con el tiempo se ha convertido en arquetipo de chica ye-yé debido a su imagen pizpireta, a su voz juvenil y a la interpretación de unas canciones que rozan lo gamberro y son hoy de lo más kistch de su década. Es evidente que no tenía la voz de Adriángela, la belleza de Li Morante, la desenvoltura natural de Karina o el estilo personal de Gelu; sin embargo, dejó muestras palpables y definitorias de lo que supuso el fenómeno ye-yé en nuestro país. Desconocemos el nombre real de Kinita, una cantante seguramente madrileña o que al menos dió sus primeros pasos musicales en la capital del reino. Su nombre artístico procedía bien de una muñeca bastante popular que llevaba este nombre o bien del dibujo animado publicitario Quinito, que representaba en la televisión a Quina Santa Catalina, un vino quinado reconstituyente con catorce grados de alcohol gracias al cual los niños de la época cogíamos unas toñas ecuménicas. ¿Quién iba a dudar de su bondad con el retrato de una monja en la etiqueta? Pero volviendo a lo nuestro, la señal distintiva de Kinita eran sus peinados. Cardados, rizos, recogidos, flequillos y breves melenas que le hicieron ganarse el malicioso apelativo de Princesa de la Laca, seguramente impuesto por alguna rival. Kinita cantó absolutamente de todo con inclinación hacia los temas de procedencia anglosajona. Su casa de discos fue Philips, que acababa de perder en su escudería ye-yé a la prometedora Li Morante y que buscaba una sustituta de parecidas características. Es decir, una cantante muy joven, graciosa, capaz de hacer versiones creíbles de éxitos extranjeros y con un cierto tirón entre los chicos. Grabó su primer EP en 1965, “Ya te Tengo / Do Re Mi / El Cochecito / Sacré Charlomagne” (Philips, 1965), incluyendo la versión española del hit mundial “I got you babe”, de Sonny & Cher, que subo en enlace separado. En su segundo EP, seguramente el más interesante de su carrera, se atrevió con temas de The Kinks, Nancy Sinatra y la ye-yé francesa, Sheila. No se prodigó en exceso en festivales de la canción, si bien su paso por Benidorm fue notable, para desaparecer del mapa discográfico en 1967. Regresó dos años después para facturar la canción por la que se la recuerda: “El Yo-Yo Ye-Yé” (Phiips, 1969), un descacharre pop que invitaba a hacer virguerías con el artilugio redondo. Y es que en aquel año el olvidado yoyó volvió a estar de moda, vendiendo millones de unidades que se anudaron tanto a dedos infantiles como adultos, organizándose campeonatos provinciales y nacionales de yoyó con jurado, puntuación y lujosos reportajes televisivos. ¿Adivinan quién ponía música a todo aquel trajín de yoyó arriba, yoyó abajo? Pues nuestra Kinita. Hoy es una canción que aparece en programas españoles y extranjeros dedicados a música de los 60 y el disco original vale una pasta.

domingo, 30 de julio de 2023

25 TOP SPANISH YEYE GIRLS (13/25): CRISTINA

Mari Carmen Arévalo -Cristina- fue primero vocalista de Los Stop, y juntos lograron un gran éxito a principios de los años 70. Es un poco forzado incluir a Cristina como una "chica yeyé" stricto sensu. Pero dado que publicó un buen número de Singles con su nombre, en solitario, o acompañada de los primitivos Los Top, me he decidido a incluirla en esta serie.

Espero que os guste. Buen Domingo.

domingo, 23 de julio de 2023

25 TOP SPANISH YEYE GIRLS (12/25): KARINA

Tildadas ahora de conservadoras y ñoñas, en su momento las chicas yeyé supusieron un revulsivo en la pacata sociedad española de principios de los 60. Eran mujeres, casi niñas, que tomaban la iniciativa en la moda y la música, saltándose a la torera algunos convencionalismos atávicos. De todas ellas, la más destacada, la que más discos vendió y la que ha tenido una carrera más larga, ha sido Karina. Nacida en Jaén, se traslada con su familia a Madrid a finales de los 50. Son años difíciles en los que la mayor juerga dominical consistía en pasear por las calles del centro mirando escaparates. En 1961 la joven María Isabel Llaudes gana un concurso radiofónico en La Voz de Madrid y lleva a casa tres mil pesetas, cantidad nada despreciable. Aquel triunfo hace que se fije en ella la RCA con la que graba un par de discos con versiones de canciones participantes en el Festival de Benidorm de aquel año, manteniendo su verdadero nombre y apellido. También pone su voz en jingles publicitarios para la radio y se patea las emisoras madrileñas en todo concurso canoro que se organizase. Pero su carrera no acaba de despegar. En 1963 un cantante cubano afincado en España, Juan Pedro Somoza, la recomienda para entrar en el elenco del programa televisivo Escala en Hi-Fi, un mítico espacio presentado por Mochi en el que jóvenes actores y actrices hacían play back de las versiones originales de las canciones que triunfaban, siguiendo un endeble hilo argumental. Ellos y ellas movían la boca, lucían palmito e intentaban aparentar que eran Silvie Vartan, Elvis o The Beatles, pongamos por caso. Esta actividad, que cada domingo por la tarde inundaba los televisores en blanco y negro, hacía famosa la imagen de aquellos jóvenes. Por eso en 1963 Maribel Llaudes, rebautizada Karina por Torrebruno en un programa de radio, es fichada por Hispavox y comienza auténticamente su carrera. En sus primeros discos abundan covers de éxitos foráneos. Connie Francis, Peter, Paul & Mary, Marie Laforet, Rita Pavone, Françoise Hardy y otros son versioneados por Karina, rodeándose en grabaciones y actuaciones de los mejores conjuntos madrileños del momento, tales como Los Pekenikes, Los Continentales o Los Jaguars, éstos últimos formados por militares norteamericanos de la base aérea de Torrejón. Son años ingenuos en los que el pop español daba sus primeros pasos y que casi todos sus protagonistas recuerdan como los más felices de sus vidas. En poco se diferenciaba entonces la carrera discográfica de Karina de otras chicas ye yé. Su primer éxito importante va a venir de los inevitables festivales de la canción, concretamente del Festival de Palma de Mallorca de 1965, donde triunfa con una canción de Alberto Cortez: “Me lo dijo Pérez”. Es una de las canciones de aquel verano, pero también el autor e intérprete citado y Los 3 Sudamericanos hicieron versiones que vendieron tanto o más que la de Karina. Por entonces, la jiennense recríada en Madrid representaba un perfecto equilibrio entre lo nuevo y lo clásico. Pícara pero buena chica, moderna pero sin estridencias rompedoras, alegre pero recatada. Karina estaba sentando las bases para gustar por igual a dos generaciones muy distantes en sus concepciones vitales. Su mánager, Emilio Santamaría (por cierto, padre de Massiel) dirige su carrera lentamente, pero sin pasos atrás. En 1966 va a conocer a Rafael Trabuchelli, que ve en ella grandes posibilidades. Prepara para ella “Concierto para enamorados”, versión de un tema norteamericano basado en una melodía de Bach. El disco no es un bombazo, pero afianza la carrera de nuestra artista. Ese mismo año obtiene por votación popular el título de mejor cantante yeyé. Karina está preparada para el gran salto. Por otra parte, se le conoce su primer novio serio: Tony Luz, guitarra de Los Pekenikes, que luego tendría una larguísima carrera en bandas como Zapatón y Bulldog. Ese salto al que antes nos referíamos va a venir por una doble vertiente: el cine con “Los Chicos del Preu” (1967) de Pedro Lazaga, película coral en la que también interviene un casi desconocido Camilo Sesto. La otra vertiente va a venir con la canción: “Romeo y Julieta”, que no alcanzará el nº 1, pero que pasará semanas y más semanas en el top 5 de ventas. A partir de ahí, todos los discos de Karina van a alcanzar posiciones punteras hasta llegar a “La Fiesta / Las Flechas del Amor” (Hispavox, 1968), que a principios de 1969 estará siete semanas consecutivas en el nº 1. Karina es en esos momentos la cantante española más popular, y esa popularidad llega con todo su esplendor a Sudamérica. Entre tanto ha ido consolidando una carrera cinematográfica con películas de consumo juvenil como: “La Chica de los Anuncios” (1968) de Pedro Lazaga. También fue muy importante para la popularidad de esta artista la promoción añadida que supuso la edición de sus discos para fines publicitarios por parte de la marca de brandy Fundador y refrescos Mirinda. Estas ediciones, que se regalaban con estos productos, llenó de discos de Karina los hogares españoles. A finales de 1970 es seleccionada para participar en el programa televisivo Pasaporte a Dublín, una especie de OT para consagrados, que durante todo aquel invierno en hora de máxima audiencia se asoma a las pequeñas pantallas para obtener el premio de representar a España en Eurovisión. El plantel es espectacular: Nino Bravo, Rocío Jurado, Junior, Encarnita Polo, Jaime Morey, Los Mismos… Karina podrá con todos y será la elegida para Eurovisión con una canción de su novio Tony Luz: “En un mundo nuevo”, con la que quedará segunda en la cita irlandesa. Esa canción vuelve a colocarla en el nº 1 absoluto de ventas durante dos semanas. Al tiempo, su LP, “Pasaporte a Dublín” (Hispavox, 1971), se convertirá en un hit entre los discos que giran a 33 r. p. m. y vendrá acompañado de película: “En un Mundo Nuevo” (1971) de Ramón Torrado. A partir de ese momento la carrera de Karina va a iniciar el declive. Sus discos ya no se venden como antes, las galas poco a poco escasean. En 1973 se casará con Tony Luz para separarse poco después. En 1974 nos va a brindar un nuevo destello con su álbum: “Lady Elizabeth” (Hispavox, 1974), título con el que quiere evidenciar que ya no es la yeyé de antaño, sino una señora de la canción hecha y derecha. A pesar de su originalidad y buena factura, el disco no la devuelve a los primeros puestos. (La Fonoteca).

domingo, 16 de julio de 2023

25 TOP SPANISH YEYE GIRLS (11/25): ALICIA GRANADOS

La niña ye yé 

A los seis años ingresaba en el conservatorio para cursar estudios de piano y guitarra, a los diez publicaba su primer disco, a los doce vencía en el Festival de Benidorm y vendía un buen montón de discos, a los trece estrenaba su primera película, a los catorce… se retiraba, aunque se tratase de una retirada momentánea. Una carrera que subió a la misma velocidad que un cohete y bajó tan rápido como la manzana de Newton. Pero antes de todo eso, Amparo Granados Navarrete había nacido en Manresa el 29 de mayo de 1954 en una familia emparentada con el gran músico nacionalista español, Enric Granados. Sus conocimientos musicales no eran nada comunes entre los niños que se presentaban acompañados por sus progenitores en los concursos radiofónicos de los primeros 60, por lo que a Amparo, que había decidido cambiarse el nombre por el de Alicia, no le costaba mucho salir triunfante de aquellos eventos. Como los niños y niñas prodigio brotaban por toda la geografía, no tardó en interesarse en ella una discográfica y aparecer su primer EP: “El Jilguero del Monte / Alicia Es Así / Psicosis / Batiendo Palmas” (Regal, 1964), editado con el nombre de Alicia; así, sin apellido. La entonces chirriante voz infantil no obtuvo ninguna repercusión y su sello pasó de ella sin importarle demasiado el contrato firmado con su padre. En 1966 el autor Jorge Domingo presenta con pocas pretensiones una canción a la VII edición del Festival de Benidorm. Pasó la criba eliminatoria y hubo que buscar dos cantantes que la defendiesen. Belter acababa de firmarle un contrato y Alicia Granados acudió al festival. Logró acceder a la final y allí en una interpretación impresionante, según la prensa de la época, logró la victoria por delante de la gran favorita “Amor amargo“, compuesta por el Dúo Dinámico y defendida por Bruno Lomas y Los 4 Ros. El otro cantante que defendió la canción victoriosa fue Santy, el mismo Santy que unos años más tarde se casaría con Gelu. El tema en cuestión se titulaba “Nocturno“, debido a que los primeros compases estaban sacados de célebre “Nocturno” de Chopin. “VII Festival Español de la Canción. Benidorm 1966” (Belter, 1966) se completaba con una atractiva canción en la cara B: “Profesor” . Se vendió bien y entró en los primeros puestos de aquellos dudosos hit parades de la época. Como la cara B funcionaba en plano de igualdad con la otra y era la preferida de muchos compradores y locutores musicales, Belter se apresuró a sacar un EP encabezado por “Profesor“. En este país, y más entonces, somos muy dados a las comparaciones rápidas. Gigliola Cinquetti había vencido Eurovisión siendo casi una niña; sin embargo a Alicia no le gustaba nada que la comparasen con la estrella italiana y, a pesar de su edad, en una entrevista aparecida en la revista “Tele Ritmo” corta por lo sano: “Me gusta como canta, pero no quisiera ser como ella. No es mi estilo“. Para la campaña de Navidad, Alicia Granados pone a rodar “Perrito Pequinés / ABC Ye Yé / Buenas Noches Mamá / Mantenga Limpio Su Corazón” (Belter, 1966) que no vende un pimiento y supone la primera gran decepción de Alicia y sus mentores, a pesar de ser un disco bien calculado para los gustos de entonces. Al año siguiente acude al Festival de Fortuna, en Murcia con el más difícil todavía, una canción protesta ye yé titulada “No Soy un Guarismo” (Belter, 1967). Tampoco este disco reverdece el éxito del año anterior. El cine se interesa en ella para la adaptación de una famosa novela juvenil española que era un remedo de las famosas aventuras inglesas de Los Cinco y Los Siete: “La Banda del Pecas” (Jesús Pascual, 1968), en la que no canta y aparece en los créditos como Amparito Granados. Por esas fechas, actúa en el II Festival de la Canción Infantil de TVE y aparece con dos nuevas canciones en un recopilatorio de Belter junto a Los Stop y otros artistas de la marca. En esos momentos, Alicia Granados está en un momento difícil. Ya no es una niña y no tiene sentido seguir explotando la vena infantil, ella y su voz se están transformando y opta por retirarse con discreción. A finales de 1970 hecha ya toda una mujer y con una voz sexy y bien trabajada forma con dos chicos el trío vocal Alicia y Nubes Grises, que pronto volverá a colocarla en las listas de ventas con canciones como “Aurora” u “Hombre y mujer“, más otros títulos en castellano y catalán. Permanecerá en el trío hasta 1973 sin efectuar, que sepamos, nuevas grabaciones posteriores (La Fonoteca).

Os dejo con cuatro discos suyos. Espero que os guste. Buen domingo.

lunes, 10 de julio de 2023

25 TOP SPANISH YEYE GIRLS (10/25): FRANCISKA

La ye yé más temperamental. 

Si Raphael tenía su ph, ella no iba a ser menos y le dio a su nombre un toque exótico con esa k a la que muchos concedieron a bote pronto procedencia eslava. Nada más lejos de la realidad: María Francisca del Toro había nacido en Barcelona, adonde sus padres portorriqueños habían llegado a principios de la década de los 40. Sus inicios fueron fáciles. Su hermano mayor, Eliseo del Toro, había abierto camino y se había convertido en un cotizado cantante melódico desde su debut discográfico en 1961. Fue él quien le consiguió su primera prueba y su primer contrato discográfico. Así nace “Melodía del Corazón Roto / Serenata / Daniela / Yo no Quiero Llorar” (Belter, 1962). Parecía que iba a seguir los pasos filiales y aquí se nos presenta como una vocalista ligera. En sus primeras actuaciones su repertorio se basa en slows y boleros. Belter se desentiende de ella y a finales de 1963 ficha por Polydor. Allí le hacen cambiar de estilo para homologarla a las nacientes chicas ye yé. Su primer EP para su nueva marca es “Los Comediantes / Duele / Un Desierto / Twist Contigo” (Polydor, 1963). De él destaca su primera pista, un vibrante tema de Charles Aznavour y nada menos que una versión de Sam Cooke y su “Twistin’ the night away”. Concurre al Festival de Mediterráneo con “Paz” de José Solá y Carlos Laporta. Es el año en que triunfan Salomé y Raimón cantando en catalán; Franciska y el trío argentino Los TNT logran el segundo puesto. Ese festival lanzará definitivamente su carrera y poco a poco irá convirtiéndose en un icono sexual entre la nutrida fauna ye yé. Al año siguiente vuelve a la carga festivalera con “Montserrat”, una canción de la prolífica Fina de Calderón que encabeza el disco “En el VI Festival de la Canción Mediterránea” (Polydor, 1964). Es un mero comparsa y cae en la ronda eliminatoria. También acude al Festival de Mallorca, pero sus discos más vendidos en ese tiempo no vienen de ningún concurso veraniego sino de las versiones de temas foráneos. En “Tú no Tienes Corazón” (Polydor, 1965) da la réplica a Dionne Warwick y en “People” (Polydor, 1965) ejerce de Barbra Streissand. Pasó sin pena ni gloria por la preselección para Eurovisión con la canción “El hombre y el toro”, que no fue elegida y que ni siquiera fue publicada en disco. En 1966 volverá a intentarlo en el Festival del Mediterráneo que cada otoño se celebraba en Barcelona. Esta vez haciendo tándem con José María Planes logra un poco brillante octavo puesto con el tema “Piénsalo bien“. Vive sus momentos de mayor popularidad mediática y aparece con asiduidad en las revistas. Según se dijo, Salvador Dalí se inspira en ella para alguna de sus obras; sin embargo, la cantante Franciska no acaba de alcanzar el éxito y no pasa de una segunda fila nacional. Esto le lleva a quedarse sin sello discográfico y vive un tiempo de ostracismo. Reaparece con un single en catalán, “Boira / Soc d’un Altre” (RCA, 1968), que no obtiene ninguna repercusión. Cuando su carrera parece abocada a su final, como tantas otras chicas ye yé, se cruza en su camino Maryní Callejo. Presenta a la preselección para Eurovisión el tema “Esa será mi casa”, defendida por las voces de Franciska y Nino Bravo. Eso permite a la cantante catalana una nueva oportunidad de asomarse a las pantallas después de varios años de sequía. No ganan, pero la pareja es seleccionada para participar en el Festival Internacional de Knokke (Bélgica) y hace algunas galas televisivas por Europa. Su último disco será “Nunca Nada” (Movieplay, 1973) con producción de Maryní Callejo. Cierra una carrera a la que faltó la sonrisa del éxito rotundo, a pesar de sus múltiples intentos. Por esas fechas se casa con el pintor José María Pous y la niebla del tiempo disuelve la k de su nombre. Parte de su familia regresa a Puerto Rico, pero ella queda en Barcelona. Una familia que ha dado numerosos artistas además de ella y su hermano Eliseo. Su hija es aquella Rebeca dura de pelar y su sobrino es el actor Benicio del Toro.

domingo, 2 de julio de 2023

25 TOP SPANISH YEYE GIRLS (9/25): LUISITA TENOR

Luisa Solivella y Tenor (Zaragoza, 23 de noviembre de 1941 - Barcelona, 7 de septiembre de 2020), conocida artísticamente como Luisita Tenor, cantó desde muy joven. De hecho, desde que era una niña pequeña, El ambiente ayudaba: venía de casa de artistas, cantantes y trabajadores de escenario. Nació en 1941 en Zaragoza, donde estaban trabajando sus padres. Su padre era valenciano. Su madre, catalana. Ambos habían conocido el ambiente del Paralelo de antes de la Guerra Civil. Y todavía su tía por parte de madre era Josita Tenor, que cantaba y tocaba la guitarra con el popularísimo Bonet de San Pedro y su grupo Los Siete de Palma. Josita también viajaba mucho, pero cosas de la época, al casarse dejó la orquesta y el canto. En los años cuarenta, Luisa pasó su infancia en Valencia, viviendo con su abuela materna mientras sus padres estaban de gira. A pesar de no tener estudios musicales, su afinación natural, su sentido del ritmo y sobre todo la simpatía y su afición vocacional por cantar -las monjas de la escuela no paraban de regañarla- hicieron que pronto despuntara en los ambientes artísticos de la ciudad. Los padres no querían que cantara, porque conocían las dificultades y penurias del oficio. Pero la vocación pudo más. Al cabo de los años, Luisita Tenor se casaría con otro cantante, Francisco Heredero, y tendrían un hijo que también probaría la carrera musical. A finales de los años cincuenta, Tenor coincidió con el legendario director y violinista Bernard Hilda, concretamente en la sala Rendez-vous del hotel Castellana Hilton. Hilda le asesoró en materia de vestuario. Hacia la misma época, Luis Mariano intentó convencerla para llevársela a hacer carrera en París, tras escucharla en la falla Las cuevas del mercado de Valencia. Incluso había pensado un nombre más adecuado para el mercado francés: Luisita Soleil. Pero los padres de la joven dijeron que en modo alguno. París estaba muy lejos y era otra época. Otra personalidad que vio el potencial de aquella jovencita fue Dodó Escolà, con quien coincidió en La Masia de Esplugues. También Mary Santpere, Antonio Machín... y Manolo Escobar, que no dudó en contratarla para realizar largas giras por todo el Estado Español, aunque sus estilos eran radicalmente diferentes. Otro nombre propio de la música popular en Barcelona, el de la familia Algueró, fue decisivo en el inicio de la carrera discográfica de Luisita Tenor. Mientras cantaba en el teatro Victoria, Tenor pensó en interpretar la exitosa "La casita en Canadá". Averiguó que la editora que tenía sus derechos era Canciones del Mundo, la empresa de los Algueró. Fue a sus oficinas y allí mismo, al ver la calidad interpretativa de aquellas artistas, Algueró hijo la acompañó al piano, mientras su padre le proponía grabar de inmediato. Así es como empezó a grabar para el sello Vergara, en una época en la que grabar en un estudio representaba mucha responsabilidad y tensión. De esas sesiones en el Orfeó Gracienc, donde los cantantes debían grabar sin poder moverse porque el suelo de madera hacía ruido al más mínimo movimiento, salieron las canciones más exitosas del artista. Discos que, escuchados hoy, sostienen más que bien el paso del tiempo. Devota de Ella Fitzgerald y Sarah Vaughan, Luisita Tenor también hizo trabajos de subsistencia en la industria de la publicidad. Aprendía rápido las melodías, por lo que su voz se hizo frecuente en muchos anuncios (de Avecrem a Coca-Cola), grabados con Manolo Terán, de Radio Barcelona, o con los poderosos Algueró. A sus 27 años, aún con más futuro que pasado artístico, Luisita Tenor se retiró. ¿Qué hubiera pasado si no se hubiera retirado tan joven y hubiera podido grabar en épocas de más medios y recursos? Esto nunca lo podremos saber. Nos quedan, por suerte, un puñado de grandes interpretaciones.
Os dejo con cinco discos suyos de su larga carrera (1958-1968). Buen Domingo.

domingo, 25 de junio de 2023

25 TOP SPANISH YEYE GIRLS (8/25): RENATA

Su carrera musical se encuadra en esa segunda fila del ye yé nacional sin conseguir nunca un gran éxito de público y ventas, pero manteniendo durante varios años una actividad continuada de galas, grabaciones y esporádicas apariciones televisivas. El caso de Renata es arquetípico de toda una generación de chicas. Para empezar su verdadero nombre era Magdalena Serra y había nacido en Tarragona. Como tantas aspirantes a estrella, pronto comenzó a peregrinar por emisoras de radio donde se inscribía en todos los concursos de la época. Su ocasión llegaría en el programa “La Comarca nos Visita” que cada domingo por la mañana se emitía desde Radio Barcelona. Ahí Magdalena actuó en varias ocasiones durante 1963 y 1964. Pero el contrato discográfico no acababa de llegar. Por fin, Eurovisión de 1965 ganada de calle por la pícara adolescente France Gall y su “Muñeca de cera” le va a suponer el debut. Un debut por partida doble, pues simultáneamente se hace una edición bilingüe titulada genéricamente “La Voz del Momento” (Marfer, 1965) y “La Nina de Cera” (Marfer, 1965) en castellano y catalán respectivamente. En esos mismos microsurcos aparecían otras canciones triunfantes como “Chao chao” o “Yo que no vivo sin ti”. Desde luego Renata no fue la única en traer a España estos temas internacionales, pero fue una de las primeras y ese don de la oportunidad le proporcionó unas ventas aceptables. Fue encasillada ipso facto en la categoría de ye yés versioneras y muy poco después echaba a rodar un nuevo EP con cuatro nuevos covers: “Chica Ye Ye / Jamás, Jamás / El Mundo / Yeh Yeh” (Marfer, 1965). La siguiente entrega no se hace esperar y, por supuesto, incluía otras cuatro famosas canciones de aquel momento: “La Danza de Zorba / Siluetas / Me lo Dijo Pérez / Pepe Será Papá” (Marfer, 1965). Antes de finalizar el año, nueva edición bilingüe que en castellano aprovecha algunos temas editados anteriormente y que en catalán aparece bajo el título “La Nova Veu de Catalunya” (Marfer, 1965). Se salda 1965 con seis EP publicados en el breve espacio de siete meses. Eso había convertido la voz de Renata en habitual de los programas juveniles de las emisoras de radio. El siguiente paso era evidente: los festivales de la canción. Y a ese empeño va a dedicar sus mejores esfuerzos durante el siguiente año. En Benidorm no pasó de las semifinales. En el Festival Hispano-Portugués de la Canción de Aranda de Duero le rodaron mejor las cosas y alcanza el tercer puesto con “Pero ya ves” (Marfer, 1966), un tema compuesto por la prolífica Fina de Calderón que en segunda versión fue también interpretado por Olympia, una cantante de características similares a ella. Su siguiente disco también va a tener un marcado sesgo festivalero. Se trata de “Canta San Remo” (Marfer, 1967) que incluía cuatro temas procedentes del festival italiano entre los que destacaba el popular “Cuando digo que te amo” y la ganadora “Non pensare a me”. Finaliza su periplo por el vinilo con otro extended play “Aunque Estés Lejos / La Verdad de la Verdad / Incendio en Río / Alba Gris” (Marfer, 1967) que evidencia la falta de evolución de la cantante y sus productores. A partir de 1968, desaparece toda referencia sobre esta artista tarraconense que tuvo muy pocas oportunidades de grabar temas originales y se vio obligada a servir siempre de segundo plato para los temas que triunfaban en Italia y Francia. Una muestra perfecta de lo que fue la canción ye yé en la España de mediados de los 60 y unas interesantes aportaciones a los primeros pasos de la canción moderna cantada en catalán.(La Fonoteca).
A pesar de las palabras de mi amigo Molero en La Fonoteca, Renata sí que merece un sitio destacado en esta serie, ya que representa la pureza del concepto yeyé, más allá de las superchicas.
Buen Domingo.

domingo, 18 de junio de 2023

25 TOP SPANISH YEYE GIRLS (7/25): ALBERTINA CORTÉS

La ye yé más festivalera 
Las chicas ye yé pusieron voz y carne a los festivales de la canción que con el pretexto de la promoción turística proliferaron en la España desarrollista de los 60. Una de esas chicas fue Mina Longo González, aunque pocos la conocían entonces por su verdadero nombre. Mina había nacido en la localidad asturiana de Colunga y pronto tuvo la suerte y el merecimiento de interesar al sello discográfico Zafiro y, casi sin actuaciones previas, se vio contratada para grabar su primer disco: “Recuerdos de Ypacarai / Siboney / Noche de Ronda / Envidia” (Zafiro, 1963). Por esa época triunfaba un chico argentino apodado “Mr. Sucu-Sucu” y llamado Alberto Cortez. A alguien se le ocurrió un parecido estilístico con él y Mina quedo rebautizada como Albertina Cortés. Y algo de eso había, pues el contenido de ese primer disco era mayoritariamente sudamericano con temas bien conocidos. Aquel verano del 63 se presenta en sociedad. Participa y alcanza la final del IV Festival Hispano-Portugués de la Canción de Aranda de Duero con el tema “Islas Filipinas” que encabezará su segundo EP. Sin dar tiempo a deshacer las maletas viaja a Almería para tomar parte en la primera edición del Festival de la Canción de la Costa del Sol. Fue la primera edición y la última. Albertina resultó vencedora con el tema “Al hechizo del sol” de los Hermanos García Morcillo. Como anécdota, referir que el segundo puesto fue conseguido por otra ye yé que daba sus primeros pasos: Silvana Velasco. Su tercer disco va a suponer un cambio radical para ella. La melódica de gustos sudamericanos se va a cardar el pelo, va a acelerar un tanto su ritmo y va a pasar a engrosar la lista oficial de chicas ye yé españolas. Todo esto va a venir de la mano de su siguiente disco, “El Baile del Mattone / A New Orleans / Al Hechizo del Sol / Di Cosas Maravillosas” (Zafiro, 1963), que supondrá un paso adelante en su carrera de ventas. La siguiente parada obligatoria era Benidorm. El tándem asturiano formado por Albertina Cortés y Jaime Morey partían como favoritos en aquella edición. Pasaron sin problemas la eliminatoria; sin embargo, en la final una actuación muy floja de nuestra cantante los relegó a un inesperado sexto puesto. También defendió otra canción junto a la actriz Irán Eory que quedaría en novena posición. La revista Discóbolo comentaba su actuación en estos términos: “Albertina posee una bella voz y excelente dicción, pero debe quitarse los complejos“. El mundillo musical acuñó el dicho “eres más parada que Albertina Cortés“, y es que la asturiana en escena resultaba excesivamente envarada y sosa. A raíz de su actuación en ese festival se edita su EP más vendido: “VI Festival Español de la Canción de Benidorm” (Zafiro, 1964). Finaliza el año con la edición de un EP de claro contenido ye yé que incluía el cover de varias canciones francesas y norteamericanas, “Ma Vie” (Zafiro, 1964), del que se extraerán dos singles. A finales de 1964 participa como telonera en una mascarada que tiene lugar con la actuación en la Plaza de Toros de Madrid de un grupo denominado Los Beatles Americanos, que imitan malamente a los cuatro de Liverpool que vendrían en persona a ese mismo coso en el verano siguiente. Zafiro poseía un amplio elenco de chicas ye yé: Rosalía, Betina, Adriángela, Silvana Velasco… La discográfica suelta lastre y deja en la calle a Albertina Cortés, que pasará en blanco 19 65, actuando, pero sin nuevas grabaciones. Encuentra acomodo en un modesto sello al año siguiente y de nuevo se presenta en Benidorm, pero esta vez sus canciones no pasan las eliminatorias. Editará el EP “Benidorm 1966” (Fidias, 1966) con canciones de aquella edición. Al año siguiente hará un nuevo disco, que será el último oficial de su carrera. “Déjame / Tú Me Has Besado / Qué Misterio / Toda la Gente del Mundo” (Fidias, 1967). Albertina Cortés realizó otras grabaciones marginales con fines publicitarios. La más destacable es la que hizo para el brandy Fundador, grabando ex profeso el tema “Brindo“, una de sus mejores canciones. También haría en 1968 un disco para la NASA. Pero no se engañen que nada tiene que ver con la agencia aeroespacial. Esta era la empresa concesionaria de las papeleras de Madrid. Para ella grabaría “Mantenga limpio Madrid“. Su hija ha continuado su carrera musical con el verdadero nombre de su madre, Mina Longo, formando parte de orquestas de baile y participando en varios festivales televisivos, entre ellos la preselección para Eurovisión 2001. (La Fonoteca)

domingo, 11 de junio de 2023

25 TOP SPANISH YEYE GIRLS (6/25): ADRIÁNGELA

La gran voz ye yé. 
Dentro del cajón de sastre sesentero de chicas ye yé hubo de todo. Adolescentes chillonas, adolescentes de efímera carrera, graciosas tonadilleras pop y cantantes hechas y derechas. A este último apartado pertenece la valenciana Adriángela, nombre un tanto rebuscado al que insufla vida María José Guillen. María José había estudiado piano y canto en el Conservatorio de Valencia y había hecho una tímida aparición en 1961, debutando en el I Certamen de la Canción de Madrid. La chica gusta y graba un EP para el sello Iberofón. Participa en Benidorm el siguiente año. No pasa absolutamente nada y regresa a Valencia, donde sigue con sus estudios y actúa esporádicamente. En 1965 el sello Zafiro se fija en ella y la lanza poniendo en el mercado aquel año nada menos que nueve discos entre singles y EP, aunque varios de ellos repiten las mismas canciones. Esto desconcierta un tanto al posible comprador que se ve apabullado por tanto disco. El resultado de ese despliegue es que aunque Adriángela se hace con un cierto renombre, ninguno de sus discos sube demasiado arriba en las listas. Ese año es una de las precandidatas para Eurovisión, puesto que finalmente sería para Raphael, y Adriángela gana el Festival de la Canción Española de Palma de Mallorca con la canción “Recordar“. Su voz trabajada y profunda tiene poco que ver con sus compañeras de camada. Adriángela sí es una cantante de verdad, con la extensión, afinación y potencia necesaria para interpretar temas exigentes. Ella es de las pocas que van a atreverse a versionar temas que triunfaban en las voces de Dionne Worwick, Dusty Springfield o Sandie Shaw; es decir, la única capaz de enfrentar su garganta a las divas del pop de aquellos años. Sus elaborados peinados son otra de las señas de identidad de la cantante. En 1966 va a grabar un nuevo sencillo con temas compuestos para ella por Los Brincos y va a alcanzar un notable éxito con la adaptación española de dos temas cinematográficos que triunfaban en la pantalla: “Un Hombre y una Mujer / Doctor Zhivago” (Zafiro, 1967). Sigue siendo asidua de los festivales veraniegos, venciendo en 1969 de nuevo en Palma de Mallorca y siendo eterna aspirante a Eurovisión, puesto que finalmente no lograría, pues ese año sería otra ye yé reciclada, Salomé, la que se llevaría el gato al agua, venciendo en un Eurovisión que ese año se celebró en Madrid. Finalmente rompe con Zafiro que, tras apostar fuerte en años anteriores, parece desentenderse de la cantante. Ficha con el modesto sello Sintonía con el que realizará sus últimas grabaciones. Retirada a principios de los 70, se establece en Torremolinos, donde en la Navidad de 1973 abre un piano-bar que lleva su nombre y se convertirá en uno de los locales nocturnos más conocidos de aquella ciudad. A Adriángela le sobró voz y seriedad profesional y le faltó una canción rompedora y un poco de suerte. Con todo, ahí quedan sus olvidados discos para evidenciar que fue una de las mejores voces femeninas de la década de los 60, con una calidad interpretativa y una variedad de registros que pocas mujeres han superado en el pop españolm (La Fonoteca).
Os dejo con siete discos suyos. Buen Domingo.