Verano de 1990. Mientras recorremos las tortuosas carreteras de las Tierras Altas de Escocia, suena en el radio cassette del coche el álbum "Aion" del grupo Británico-australiano Dead Can Dance. La cinta la compré en una tienda de Londres, antes de emprender la ruta hacia el norte y su música nos acompañó durante los diez días que duró el viaje.
![]() |
| Loch Eitt, Scotland 1990 |
"Aquí el tiempo parace haberse detenido, y los paisajes se mantienen inalterables al paso del tiempo .Castillos deshabitados desde hace siglos se alzan al borde de lagos de aguas puras y fondos que se adivinan oscuros y secretos, muchos de ellos salpicados por islotes rebosantes de vegetación. Este verano la tundra de los valles y las montañas luce un verde intenso y lujurioso, poco habitual para la estación. La música de Dead Can Dance nos acompaña, mientras se va fusionando perfectamente con el paisaje, creando una atmósfera idílica que nos hace soñar despiertos.
Los pocos lugareños con los que nos encontramos por el camino nos cuentan orgullosos que el color verde es debido a que el frío invierno no ha sido especialmente severo este año. Nos alejamos felices para continuar nuestro improvisado viaje sin haber entendido muy bien el signifcado de lo que nos acaban de explicar".
Saltarello
The Song of The Sibyl
Fortune Presents Gifts Not According to The Book
Radharc
Más informacion sobre Aion


