A Pablo Picasso sólo le sobrevivió cuerda una mujer, Françoise Gilot, amante y madre de sus hijos Claude y Paloma. A alguna de sus otras siete mujeres la arrastró de los pelos, según confesión de la misma (dejaré aparte hoy sus "movidas" con nacientes cabareteras de Barcelona, y lo de los suicidios). Pablo Neruda forzó a una sirvienta mientras abandonaba a su hija disminuida psíquica. Y unos de los mejores escritores españoles sólo quería casarse para que su mujer le atendiera en casa. También obviaré su nombre. El Rijksmuseum, por otra parte, cambió hace cinco años el nombre de 200 cuadros para evitar términos ofensivos.
Si siguiéramos un paso adelante, los cuadros de Picasso no estarían colgados, sino quemados, ídem para los libros de Neruda. Y, por supuesto, estaría prohibido subir este disco que os pongo hoy. Hay muchas obras de artistas que a lo largo de la Historia representan a la mujer de forma denigrante en imágenes sacadas de las ideas que rondaban sus cabezas. La lista es grande y no la voy a poner aquí. Sus cuadros aún siguen colgados, a pesar de representar explícitamente el maltrato femenino.

