Lo voy a dejar muy claro desde ahora mismo: para mí, la única y verdadera chica yeyé es Silvana Velasco. A lo largo de los años creo tener todos los discos de la chicas yeyé patrias, de haberlos oído todos. No hay una idea consensuada de lo que fueron las chicas yeyé en nuestros lares, pues el libro de los gustos aún no está escrito. ¿Una especie de movimiento social? ¿Una reivindicación de nuestra música y su excelente adaptación a los tiempos? ¿Una herramienta de propaganda? ¿Internacionalización, homogeneización, aires de libertad, ráfagas de cambios de mentalidad? Para mí, lo más importante es que lo viví desde pequeño con mi madre y mis tías, que tarareaban sus canciones durante décadas, que se sentían todas ellas chicas yeyé, allí, en un pueblo perdido andaluz, que sus fotos antes de esposarse mostraban unos vestidos y unos peinados que nacieron de lo yeyé, y que ellas mismas también forman parte de todo esto, como cualquiera de nuestras madres en los años 60. Si quería hacer feliz a mi madre, bastaba con poner esa música en el coche, reviviendo algo así como su patrimonio vivencial. Es decir: era parte de su vida, si no su vida misma.
Es dejo una antología, un resumen, de Silvana Velasco con 22 de sus canciones, dando inicio así a esta serie que me ha sido bastante difícil de componer, porque todas me gustan, cada una a su manera: las de potente voz, las de estética dudosa, las raciales... Con que disfrutéis una sola de sus canciones me valdrá. Buen Domingo.
