Confieso que el pertinaz anticiclón de este primer mes del año me ha desilusionado. Yo que suspiraba detrás del gótico, gozar con el festivo terror blanco en una nueva serie Filomena, episodios llenos de nieve, esquiadores y trineos conducidos por lobos hambrientos, carruajes y enormes árboles caídos, me encuentro malgré moi compungido ante la inesperada usurpación del escenario por la corte solar de Versailles.
Así que, considerando que ese párrafo anterior no pega aquí ni con cola, Jimi Hendrix comparece ante Vds. ("Pop History Vol. 2", Polydor Rcds, 1971). Con sus ojos sin mirada, la nariz ancha del boxeador, la pulpa hermética de sus carnosos labios, el cabello algo encrespado, el perfil de la barbilla de yunque ya desarrollado (la misma portada, esta vez con idéntica fotografía invertida, se repetirá en "The Essential Jimi Hendrix, Vol One and Vol Two", Reprise 1978) ahí tenemos al incontestable genio de la última década maravillosa.

Echemos una ojeada al reverso de la portada. Allá se anuncian las canciones que componen el doble volumen de esa histórica colección: "Who Knows", "Voodoo Chile, Long and Slight Return", "Rainy Day, Dream Away", "We Gotta Live Together", "All Along The Watchtower", "Power Of Soul", "And The Gods Made Love", "Moon Turn The Tides", "Changes", "Foxy Lady", "Long Hot Summernight", "Message To Love", "House Burning Down", "Still Rainig, Still Dreaming", "Come On, Part One". Si... las coloco todas juntas a propósito, manifiesto junto a la verborrea de tantas palabras inglesas una declaración íntima: "¿Conocía yo la totalidad de estas canciones cuando el Lp fue publicado en 1971? En absoluto.
(Sin que salga de este círculo de amistades...) les he de confesar también que desde ya hace tiempo me invade una sensación de cierto hartazgo con el guitarrista de Seattle ... no se me vayan todavía ... de hecho, mientras escribía parte de este texto en el plato sonaban Lynyrd Skynyrd, Steve Miller Band, Renaissance y Procol Harum. Lo manifiesto abiertamente (me ocurre con ciertos artistas que creo tener demasiado asimilados: Neil Young, Bob Dylan, Doors, otros tantos...), su audición llega a veces a fatigarme; no es que me aburran, no es eso, pero mientras los escucho suelo pensar más en caracolas gallegas, pinchos morunos o en reivindicar de una vez por todas la dignidad de la barriga sesentera. Ya me perdonarán.

Inesperadamente el inicio del Disco 2 de este doble Lp, "Moon, Turn The Tides", vuelve a poner las cosas en su sitio. Quiero decir que ahora me gusta mucho ese artista un punto cacofónico, imprevisible, abstracto y declaradamente experimental. En definitiva, el Hendrix por hacerse y crecer en mí, el de perspectivas; lo prefiero a ese artista absolutamente consagrado que empecé a conocer en Woodstock (mucho más en el primer triple que en el "2 Record Set") y en el también triple de "Isle Of Wight /Atlanta Pop Festival". Me alimentaba más el Hendrix periférico del boca a boca, de las revistas, de los posters, emisoras de radio, de las películas en el Cine Estudio California de Madrid (su actuación al final de Woodstock, con grandes calvas en la inmensa campa de espectadores, me pareció una manifiesta injusticia, nada que ver con la euforia de un año antes en Monterey), también por la lectura de sus biografías ("Hendrix. Setting The Record Straight", John McDermont & Eddie Kramer, Warner Books, 1993), por compartir su aficción por las novelas de ciencia ficción. Así se gestó el Jimi Hendrix de leyenda y, ya se sabe, las leyendas anidan mejor en el subconsciente.
Regreso al ping-pong de mis sesiones vespertinas (The Nice, Dead Boys, Motörheads, Pretenders ...) Mientras vuelvo a revisar el catálogo de canciones incluidas en este doble Lp, el Bowie andrógino de "PinUps" me observa expectante desde uno de los balcones de la habitación. Prefiero en este segundo volumen "Pop History" de Hendrix la inmediatez y el calor del público en los temas en directo, selecciono además aquellos menos "conocidos" ("Who Knows", "We Gotta Live Together", "Changes", "Come On, Part One"), sobre las demás grabaciones en estudio. Me sorprende la primera presentación del speaker introduciendo a Band Of Gypsys (Billy Cox al bajo y Buddy Miles a la batería) como banda inicial de acompañamiento, yo me veía situado más en la primigenia versión inglesa de Noel Redding y Mitch Mitchell.

No importa gran cosa, es más, la conseguida combinación entre los temas en directo (se reviven tanto las emociones de los grandes eventos multitudinarios como las de los de espacios más reducidos) y los grabados en estudio, otorgan a esta recopilación un mayor valor histórico.
Temas a destacar, labor complicada ante un catálogo de tal envergadura; quizás los anteriormente calificados como "menos conocidos", además de, a bote pronto, esa legendaria versión del "All Along The Watchtower" (para muchos, entre los que me encuentro, superior a la original de Dylan en el maravilloso "John Wesley Harding"). Tendría que indagar en los primeros álbumes oficiales del artista para revisar y contrastar aquellas canciones que, antes de escucharlas en sus grabaciones originales, previeron mi fascinación por su música. Tan solo se incluye el "Foxy Lady" de sus dos iniciales trabajos (¡qué poco!) y, eso si, una buena porción de sus grabaciones posteriores aparecidas en "Electric Ladyland" y Band Of Gypsys, interesante este último dato porque coincide, además, con la época en la que Hendrix decide embarcarse en una nueva y más progresiva actividad musical (funk, jazz, mayor concienciación política...)
Y por hoy ya basta. Que Vds. lo disfruten ... "anyway, anyhow, anywhere"