sábado, 25 de junio de 2022

"Wowie Zowie! (The world of progressive music)", sampler Decca Records 1969

En la Isla, para cuando comenzó la década de los años 60, Decca era ya uno de los sellos más veteranos -vetustos, podríamos decir- del panorama musical británico. Había edificado su prestigio desde antes de la Segunda Guerra Mundial gracias a un buen equilibrio entre grabaciones "serias" (o sea, de agrupaciones orquestales) y música popular, folclórica o urbana, para las clases medias. Pero por entonces había otros sellos como Parlophone o Columbia (o sea, la futura EMI) que ya habían estado muy activos en la época del rock and roll, época que en Decca pasó de refilón. Y su desconocimiento de la actualidad resultó evidente con la famosa metedura de pata de Dick Rowe, uno de sus managers estrella, que rechazó fichar a los Beatles porque "los grupos de guitarras no tienen futuro, señor Epstein" (aunque luego él negó haberlo dicho literalmente así). Pero tras semejante patinazo, poco a poco se fue rehaciendo y fue justo él quien fichó a los Stones... por consejo de George Harrison. Habría que saber si lo hubiera hecho de no haber recibido tal consejo. El caso es que este sello fue luego el primero de los grandes en establecer un departamento comercial autónomo para distribuir la música más "moderna", creando el subsello Deram en 1966 y el vanguardista Nova en el 69. Así que a finales de la década ya conseguía mantener el tipo con bastante soltura. 

Decca había sido también un sello muy aficionado a los samplers, aunque dentro de las músicas conservadoras que le habían dado su prestigio entre la gente "de orden". En el sector del incipiente pop, como mucho publicaba de vez en cuando recopilatorios del tipo "grandes éxitos" con las canciones más vendidas de sus cantantes de moda (como hacían casi todos los sellos tradicionales). Pero en 1969, viendo que algunos casi recién llegados al negocio como Island estaban en claro ascenso, decidió reunir a los músicos más actuales de los que disponía en ese momento y publicar un sampler con un título muy modernito: "Wowie Zowie", subtitulado como "El mundo de la música progresiva". La idea no era mala, pero Decca no destacaba precisamente por sus recursos "progresivos", y el disco en cuestión es un tanto extraño: lo que tenemos aquí es un batiburrillo de músicas inconexas que al final no encontró un público claro, y pasó bastante desapercibido. De todos modos tiene su encanto, porque es una rareza muy de aquellos tiempos. 

Siguiendo la norma básica de incluir a sus artistas más populares para que sirviesen de cebo, lo más famoso y "progresivo" que tenía Decca por entonces eran los Moody Blues, que tras abandonar sus orígenes beat habían triunfado casi dos años antes con aquel disco de pop sinfónico titulado "Days of future passed" (precursor de las colaboraciones entre bandas de rock y orquestas clásicas). Y en vez de recurrir a alguna grabación reciente del grupo, decidieron ir a lo seguro incluyendo el single que había sido número uno en medio mundo: "Nights in white satin". Para los coleccionistas tiene su interés, ya que ese single (que en su momento solo se publicó en mono) es una versión corta de la original que figura en el Lp, con el final modificado, y aquí se incluye en estéreo. El otro cebo de la selección es más difícil de explicar, ya que se trata de John Mayall. Sí, el padre blanco del blues. ¿Y qué tiene que ver este señor con el rock progresivo? Pues muy poco, la verdad; pero es el personaje "alternativo" de más categoría en este sello, y hay que meterlo como sea. El caso es que un año antes Mayall había publicado "Bare wires", un disco más experimental de lo que suele ser la norma en su obra, y la cara A contiene la suite que le da nombre y de la que se extraen las dos primeras fases. Bueno, la cosa suena casi vanguardista, así que tiene un pase. 

Al margen de esas dos figuras tenemos una selección que comienza, en efecto, por un grupo claramente progresivo: se trata de los estadounidenses Touch, fichados por la filial de aquel país y que en teoría tienen mucho futuro. Su líder es Tom Gallucci, ex teclista de los Kingsmen, y acaban de publicar su primer Lp.... que será también el último. Son ellos los que abren este sampler con "Down at Circe's Place", una pieza bastante decente pero tal vez demasiado avanzada para el público masivo estadounidense. Solo hubieran sobrevivido si comenzasen a hacer giras europeas; pero Gallucci se negaba a actuar en directo porque no podían reproducir el sonido del disco, con demasiados arreglos y artilugios electrónicos, y la cosa terminó ahí. Otro grupo nuevo, también progresivo, son Genesis: la impresión general es que se trata de unos nuevos Moody Blues más actualizados, pero Jonathan King, su descubridor y productor, es fan de los Bee Gees y cree que podrá amoldar a estos chicos para que suenen como ellos. Se equivocó, claro: aquel primer Lp suena bastante dulzón, un poco aburrido y con una producción muy deficiente, aunque hay alguna canción de interés como la que figura en este sampler (a pesar de ese extraño sonido entre estéreo falso y alta fidelidad). El futuro de Genesis comienza justo tras este Lp, cuando se marchan de Decca. 

También East of Eden podrían considerarse progresivos en sus primeros tiempos, aunque luego perdieron parte de su originalidad y acabaron siendo un grupo de rock estándar. De su primer disco se eligió "Communion" como muestra. Pero los otros dos que aparecen aquí pertenecen desde sus orígenes al mundo del blues: Savoy Brown incluso añadían la coletilla "Blues Band" cuando ficharon por Decca en el 67 y publicaron su primer disco. Ahora, llegados al tercero (con el título de "Blue matter") siguen siéndolo, como bien demuestra "Train to nowhere", que figura en este sampler. Y la Keef Hartley Band llega a su segundo Lp, del que se extrae "Not foolish, not wise", con una mezcla de blues y rock con aroma jazzy, pero es el blues su raíz más clara (el batería Keef Hartley había estado poco antes en la banda de Mayall). 

Por último, otros tres nombres inesperados bajo el epígrafe de "progresivos" son los de Johnny Almond, William R. Strickland y John Cameron. Almond es un saxofonista jazzy cuyo mayor protagonismo es como músico de estudio, y poco antes había trabajado con Mayall; en 1969 publica dos discos a medio camino entre jazz, avant garde y experimentación, sin mucho brillo. Strickland es una especie de cantautor supuestamente vanguardista cuya carrera dio para un solo disco: puede recordar a un estilo Barry McGuire. En cuanto a Cameron, es un músico de amplio espectro, como suele decirse: ha trabajado tanto como compositor como director de orquesta, ha hecho música para películas y series, y a veces daba rienda suelta a su afición por el jazz. En esta última faceta grabó un único Lp también en el 69 a nombre de "James Cameron Quartet", y de ahí se extrae la pieza incluida en este sampler. En fin, da la impresión de que Decca ya no tenía más recursos y decidió rematar el disco como fuese. 

Y aun así, aunque este disco en realidad es un refrito más que un sampler con espíritu de unidad, resulta muy interesante. Y más lo hubiera sido de no creerse en la obligación de etiquetarlo como "progresivo": con un título del estilo "esto es Decca" (o sea, esto es lo que hay) estaría perfectamente justificado, porque la mayoría de las canciones que se incluyen aquí son realmente buenas, sin necesidad de etiquetas.

11 comentarios:

  1. https://mega.nz/file/eJUS0I4Y#mMeDy0V2Gx--n2ffTg-1QjBayKbIf_6nw1798CCsSmQ

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  2. Este "refrito" no lo tengo. Me he bajado para oírlo con tiempo. Aunque he visto que hay muchas conocidas y buenas canciones. Johnny Almond me gustaba mucho con Mayall, o con el dúo Mark-Almond.
    Se agradece el disco y la entrada.
    Saludos.

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    1. Ya ves cómo era Decca: si hay que apuntarse a un bombardeo, me apunto. Pero en fin, el nivel medio del disco es bastante alto.

      Mark y Almond se habían conocido en la banda de Mayall, precisamente; y poco después de este sampler comenzaron su carrera como dúo. Los fans del jazz rock los respetan mucho, aunque ya sabes que los estilos tan concretos son para fans concretos.

      Saludos mil.

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  3. Una etiqueta de moda por tanto una etiqueta aprovechable para sacar partido económico del negocio discográfico aunque no se respete su sentido original. Ocurre especialmente con la música electrónica.

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    1. Pues sí, pero si el sello estaba un poco "obsoleto" y quería reivindicarse no le quedaba más remedio que subirse al carro. Lo de la música electrónica es otro mundo, pero está visto que algunas etiquetas valen para todo.

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  4. Otro disco que no conocía.
    Cuando lei eso de "Progressive Music" ya fruncí el ceño, pero luego vieno las canciones que lo compnían, pensé, que quizás se adeantaron un pelín en crear la etiqueta.
    Normalmente primero surge la música y luego se crea la etiqueta si no existe.
    Pues en 1969, creo que todo lo que no cuadraba con el rock en uso, ya se le metía en esa etiqueta, y no sería hasta tres o cuatro años mas tarde cuando este estilo tendría su sello de identidad propio.
    Nunca he visto las noches de blanco saten en una colección progresiva, e incluso el tema de Génesis es de lo mas roquero de su carrera. E incluir a Mayall en ese género o Aldmond, no se, no sé.
    De todas formas, otra jugada maestra de la compañía, ellos tiraban el anzuelo y algo picaría.
    De todas formas, un disco muy interesante, con uestras de música poco habitual, y muy lejos de los típicos e insufribles temas progresivos de unos años después.
    Me ha gustado, si señor.
    Saludos
    Jose

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    1. Hola, José.

      Por esta vez has tenido suerte, pero no te confíes. Hay algunos sampler por ahí que sí son progresivos. De todos modos, tranquilo: pondré uno o dos como mucho.

      En el fondo, este tipo de mezclas sin sentido son más agradables, porque siempre hay alguna canción que interesa, sea del tipo que sea. Pero claro, eso de llamar "progresivos" a según qué músicos resulta un poco. sorprendente. De todos modos, a veces los nombres engañan: los Moody Blues son como un yacimiento sin aprovechar, por ejemplo. Y sí podrían considerarse a medio camino entre prog y sinfónico.

      Saludos mil.

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  5. Al igual que el sampler anterior de Island desconocía este nuevo de Decca. La explicación que das sobre la decisión del sello en cuanto a los grupos a incluir es concluyente. Dices "es lo que hay" y si la etiqueta "progresivo" es lo que ahora se lleva, pues la ponemos, cuadre o no con los estilos de las bandas, y nos fumamos un puro.
    Hay nombres que desconocía totalmente, Touch, Strickland y Cameron. De East of Eden apenas tenía alguna referencia medio perdida.
    Empiezo mañana mis vacaciones. Sacaré tiempo para escucharla con tranquilidad.
    Saludos,

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    1. Es el problema de algunos sellos veteranos, que de pronto se ven fuera de juego. Y lo más curioso es que luego se dedican a nadar y guardar la ropa: quieren público joven, pero tienen miedo de que se enfaden sus seguidores más viejunos y se dedican a "repintar la fachada" inventando nombre nuevos. Decca creó Deram y Nova, como EMI creó Harvest, Phillips creó Vertigo, y así sucesivamente. Ya lo iremos viendo.

      Felices vacances. Yo también entro en fase de despendole hasta Setiembre.

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