miércoles, 21 de septiembre de 2022

ANNA DOMINO.- / CASSELL WEBB.- EXPATRIADAS.

 

Desconozco si a ustedes les habrá sucedido algo parecido. Mi Yo Oficial llevaba días preparando la entrada para glosar la figura y obra inicial de Anna Domino ("East And West", Les Disques du Crepuscule / GASA, 1984) cuando Mi Doble ("People Have The Power", Santa Patti Smith) se empeñó de improviso en decir que no. Suena una y otra vez la voz de Anna Domino pero Él quiere que suene la de Cassell Webb. Consulto a mi agente literario. ¿Habría algún problema con mi...? quiero decir..., ya sabes cómo se las gasta... y no querría tener ningún mal rollo con los derechos de autor. Contesta, céntrate en una de las dos artistas y evita cualquier controversia. 

Qué inteligentes son los agentes literarios.

El Yo DNI argumenta, aunque sea por índice alfabético y fechas de edición, la Domino tendría preferencia, la A frente a la C, 1984 frente al 1986 del "LLano" de Cassell Webb (Statik Rcds), además esa foto de la portada del ELLE con la Bergman, "Sa dernière interview"; en el reverso, el retrato en blanco y negro de Anna, tan francesa, tan Godard, serían puntos a su favor. Mi Yo Sin Papeles, por el contrario, llama la atención sobre el apenas perceptible giro de cadera de Cassell en la portada de "Llano" (por cierto, precioso nombre que rememora su lugar de nacimiento en Texas), el foulard extendiéndose de hombro a hombro para terminar simulando (en el reverso del disco) un ahogamiento, una suerte de elevación hacia ese árbol reseco, buscando en sus extendidas ramas una nueva savia.

Mi agente literario apunta el hecho de ser ambas artistas expatriadas, ahí podrías encontrar un espacio de posible acuerdo con Tu Doble. Si, es cierto, la Domino se establece en Bruselas y la Webb en Londres, ambas capitales europeas suponen un imán para dos creadoras que buscan nuevas experiencias, vale. Pero mi Anna es más cool, es antes rehén de una Nueva York de los 70 caótica, al borde de la ruina, muy Scorsese. Allí se gana la vida como reparadora de mobiliario de segunda mano, costurera, fontanera, electricista. Su Nueva York es también el de la "Esclavas de Nueva York" (Tama Janowitz, Edit. Anagrama, 1986), una obra de cierto éxito que habla de personajes y ambientes semejantes a los que vivió. 

Ya, pero Cassell Webb suena mucho a The Sound, uno de los grupos favoritos del Doble Yo. De hecho, su líder, el malogrado Adrian Borland, es coautor con Cassell y Craig Leon (co-productor del disco con Cassell) de muchos de los temas de "LLano". Su forma de cantar, de emplear la voz en ese tono tan épico, los arreglos de clara influencia clásica de Craig Leon (que no por ello le priva de momentos del mejor ambiente avant-pop) le parecen un extra del que carece el disco de Anna Domino, más ecléctico, sintético, menos orgánico.

Anna Domino

"¡Eh, tú, birria de autor!, ¿acaso se te agotó la tinta para seguir defendiendo la opción de Anna Domino?". Lo que nos faltaba... ahora sale a la palestra una figura como la de Blaine L. Reininger, otro expatriado americano en Bruselas, miembro de Tuxedomoon y uno de los artistas de referencia del sello belga Les Disques du Crepuscule. Blaine participa actívamente (programación de percusión y violines, además de co-productor del disco con Anna) y se creé autorizado a dar su opinión. Una obra de 5 temas la de Anna contra otra de 8, la de Cassell. No es cuestión de números, allí siempre Anna tendrá desventaja, se trata de hacer más con menos y aquí Anna ganaría. 5 temas mayúsculos. "With The Day Comes The Dawn", "Land Of My Dreams", "Review", en la cara A; "Everyday, I Don´t" y "Trust, In Love", en la cara B, un conseguidísimo compendio del mejor avant-pop de la época, canciones que transportan al oyente hacia el interior del alma femenina, plena de tantos matices, de tantas señales escondidas. 

"Llano" funciona como la acción de un serrucho a cámara lenta, ese primer tema homónimo es capaz de inmovilizar los chispazos del metal, abocar al oyente hacia un desmayo congelado. En "Voices For Rivers", esa voz atemperada de Cassell y los arreglos de Craig Leon recogen ecos góticos. "In Arcadia" se vislumbra ya la influencia de Adrian Borland, la base rítmica produce una suerte de contracción muscular, su constante latido mantiene la tensión durante toda la pieza. "Everytime I Get Around You" cierra la cara A. Es esta la canción más pop, más France Gall a lo serio, sin tonterías ni varietés. Básica como una tortilla, la melodía de su puente nos devuelve a aquellos gloriosos Eurovision de los últinos 60.

"With The Day Comes The Dawn", el inicio del disco "East And West", probablemente refleja la esencia de la obra, un guión en el que Anna Domino muestra su propuesta como artista. Temas extensos en esta cara A, de más de 4 minutos, además de ese inicial, "Land Of My Dreams" y "Review" se conforman como relatos, piezas líricas que nos retrotraen a ese apunte anterior de la novela de Tama Janowitz. Aquí se encuentra la moderna figura femenina con mucha más fuerza. No es la tradicional mano que mece la cuna, es la protagonista independiente, emancipada, urbanita, atormentada por unos sueños que se ven truncados conforme se va desarrollando su experiencia vital.


Cassell Webb

Pocas cosas se asemejan a las sensaciones de aquella música de mitad de los ochenta, aquellas melodías exuberantes sin ser pretenciosas, trabajadas en la orfebrería del buen gusto, el de los salones de las antecámaras palaciegas. En la cara B del disco de Cassell, en "Total Recall", "Gipsy Solitaire"y "Wandering Ones" (permanece aquí el minutaje extenso) se palpa esa sensación aristocrática, ese brillo casi austro-húngaro, de damas y caballeros, de citas a escondidas, entre guardarropas. En "When The Rain Stops Falling", la última pieza, Cassell se despide como sin querer, el maestro organista ensaya en un simple escorzo un final inesperado.

Anna también. Anna permanece tranquila. Anna no se encoge ante el apabullante fulgor de "Llano". Sus dos últimas piezas, "Everyday , I Don´t" y "Trust In Love" cierran esos relatos urbanos antes comentados. La temática sigue siendo parecida; en el primero, el rechazo a caer, a dejarse ver "in the bad part of the town", una muñeca rota antes de tiempo. En la segunda, la veleta gira de Este a Oeste, de Norte a Sur, en su torbellino no parece haber escapatoria para la protagonista..., "feeling like running away, my love / you´ve left me no place to go". La imagen que Anna anticipa en su música es la de la mujer libre, también frustrada.

Doble o nada, así es la apuesta de Mi Yo Sin Papeles. De acuerdo con esa imagen de Anna como mujer liberada, pero Cassell también la tiene, de hecho, nos enfrentamos a dos mujeres hechas a sí mismas, dos mujeres luchadoras que pasaron no pocos avatares hasta llegar donde quisieron - aunque está por ver si realmente lo consiguieron en su totalidad (nota del autor) -.

Este último debería culminar esta entrada desarrollando una idea que ronda por su cabeza; la confrontación entre la música que suena. La de Anna, más minimalista, existe una especie de sincretismo en su sonido, mezcla de electrónica y pop sintético, sus melodías (acuciadas por unas líneas de bajo en modo morse), otorgan a esta grabación un plus de profundidad subacuática, flujo de alcantarilla plateada. La de Cassell, más rica en orquestaciones y arreglos (se nota y mucho la mano de Craig Leon), es exuberante sin pecar de pomposidad. El sonido es envolvente, rico en matices instrumentales, en riffs y en ecos surgidos de espejos cóncavos. Probablemente tenga más agarraderas que la de Anna, aunque es posible que el de ésta última planee más a ras del horizonte.

La bola de la ruleta sigue girando.

2 comentarios:

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    1. La señora Domino fue uno de los nombres "alternativos" más atrayentes de los años 80, aunque al menos en España no tuvo mucho éxito a pesar de que se publicó gran parte de su obra. Resulta extraño, porque hubo músicos parecidos a los que se les escuchó bastante más, pero la única canción medianamente popular aquí fue el single de "Summer", ya en el 86.

      Este disco es tan bueno o mejor aún que los posteriores, con un sesgo vanguardista de mucha altura (con las amistades que tenía, no me extraña). Y sin embargo supo ir evolucionando muy bien, sustituyendo vanguardismo por un dominio de la melodía que acabó emparentándola con Suzanne Vega. Resulta lógico que la mayor parte de los fans de una lo seamos de la otra también, porque llegó un momento en que parecían gemelas. Incluso llegaron a compartir productor, y hace poco Domino publicó una versión -muy a su aire- de la inolvidable "Blood makes noise".

      No conocía a Cassell Webb, y mira por dónde me entero de que había formado parte de los psicodélicos Children. De aquello hace mucho, y lógicamente "Llano" tiene su propio espíritu. Los discos siguientes se van haciendo más "atmosféricos" hasta llegar al chill out: ahí lo dejé. Pero esta primera época es muy buena.

      A ver con qué nuevos personales olvidados nos sorprendes ahora. Y con esa prosa tuya, además...

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